lunes, 20 de agosto de 2012

A quien corresponda.


Por medio de la presente me encantaría hacer de tu conocimiento algunas cosas que creo que debes saber.

Me dirijo a tí; free, amante, amiga cariñosa, amiga con derechos, amante de ocasión, "la de turno", ligue de una noche, wannabe y creo que a ninguna novia oficial.

Tranquila, nena, no existe motivo alguno para que te pongas celosa de mí o pienses cosas que no son, aunque te confieso que halagas mi ego cuando te tomas la molestia de tratar de rastrearme, averiguar quien soy o enviarme un mensaje privado.

La razón por la cual etiqueto en mis notas al fruto de tu pasión es por que compartimos un amor: el amor a las letras. Ellos me conceden el privilegio de leerlos y a mí me hacen el honor de leerme.

Debo admitir que me une una gran amistad y un amor que no tiene nada de romántico con el ser al que tu amas (o crees amar). Ya que me has leído sabrás mi concepto del amor, si no es así te lo comparto. El amor es un todo, es una total aceptación de la otra persona o cosa, es lo que nos hace crecer y aprender y evolucionar. Erróneamente muchos creen que es similar a un "te quiero" y creen que "te amo" implica un compromiso y les da miedo decirlo. No, el "te amo" es por que sabiendo quien y como eres te acepto y formas parte de mi vida. Amamos a la familia  amigos, pareja, hijos, mascotas y objetos.

Tal vez te puedan sonar familiares algunas de las características o detalles que menciono, pero te juro que es mera casualidad.

Me inspiro en un hombre para escribir (no en el tuyo), no siempre es el mismo, pero lo que plasmo es real. Deja te digo  que "mi amor" ni siquiera se interesa por leer lo que me inspira, le parece aburrido o es demasiado insensible, justo en este momento, ya no me importa. Algún día extrañará mis letras y lo firmo con tinta azul.

El hombre al que yo le escribo, "mi" hombre...en realidad no existe. O tal vez si, en algún tiempo-espacio que algún día "coincidirá" con el mío. Mientras llega lo invento y lo reinvento cada noche, línea por línea hasta que tal vez en un soplo de magia se desdoble de mi papel y se vuelva real.

Sin más por el momento....

Escarchadamente, Escarcha.