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domingo, 15 de abril de 2018

Una respuesta

La vida te regala las respuestas que tanto pides cuando menos lo esperas y este fin de semana, no fue la excepción.

He de confesar que me encanta la sensación de ser abrazada con el alma, de esos abrazos que cuando te sueltan, aún te queda la sensación en el cuerpo.

De la familia que te regala el mundo en sus giros y que no necesita tener la misma sangre o apellido, siempre hay algo más fuerte que une.


Y en el momento que hay niños, se eleva la consciencia, se abre la mente y nos elevamos a su nivel.

Fue en ese momento, que volteo a mi derecha y veo a dos niños coloreando precioso. Una de ellas; además de colorear dibujaba sobre lo ya hecho y le cambiaba el sentido y CREABA. Agregaba colores, formas y de una niña hizo una conejita y fue haciendo cada vez más grande ese dibujo, hasta que no tuvo hoja, así que le dio la vuelta y calcó de nuevo el dibujo original que era una niña, y volvió a crear sobre eso, otra historia.

En ese momento, me vi a mi, de niña. Y recordé que mi primer texto grande lo escribí a los diez años y desde entonces me plasmo en letras, y que tuvieron que pasar muchos años para perder el miedo de que los demás me leyeran y pudieran ver una parte de mi en ellas. Más tiempo aún, para publicarlas y más todavía para darles voz. Y por extraño que parezca, no sentir el miedo decirle a alguien: te escribí algo, eres mi muso, mis letras son para ti.

Si, es mi talento. Yo, creo. Tengo tanta tinta en el tintero ansiosa por ser leída y por poder agitar las fibras del alma de algún hermoso lector o solamente poder acariciar un sentir. Historias que pueden hacer volar la imaginación y hacer soñar un poco.

Esa es la respuesta a mi pregunta: escribo porque hay alguien en algún lugar que me lee y puede identificar su sentir con el mío y darse cuenta de que finalmente, todos estamos hechos de la misma materia por dentro : el amor.

lunes, 29 de enero de 2018

Reciclar

Hace unos quince años que no traía el cabello tan corto: al hombro. (No es necesario hacer cuentas de mi edad, estoy a nada de llegar a los cuarenta y espero tener cerca a la gente que amo y que creo que me ama).

Me gusta traerlo largo, por la sensación que me produce al rozar la espalda, porque tengo una manía de años cuando lo acomodo sobre el hombro derecho, porque se me resbalan las penas cuando lo lavo, porque me siento distinta cuando lo alacio, porque enredo mis sueños en los rizos.

Era un despunte y fueron centímetros, seguramente mi mente volaba en algún cielo cuando ocurrió, que no me di cuenta hasta después. No me encantó la idea y de algún modo sentí algo que aún no defino, cuando sentí ese vacío sobre la espalda y solamente atiné a decir: finalmente es cabello, ya crecerá de nuevo.

Entonces, ocurrió. Abrí la caja de Pandora: el lugar dónde guardo mis libretas y agendas de años. Y leí. Leí al menos siete años de mi vida.

Fueron horas que transcurrieron en azul, con algunas risas, suspiros nostálgicos, momentos de reflexión y lágrimas. Si, lloví y en algunos instantes me volví tormenta.

La esencia no cambia, soy lo que soy y según mi propia tinta, soy eso que me han dicho tantas veces "demasiado linda", soy la que da oportunidades creyendo en lo falible del ser humano, la que no guarda rencores, la que perdona fácilmente, la que justifica a los demás cuando se portan descorteses conmigo, la que no pide explicaciones, la que se enamora con cada célula y ama con el alma.

Apareció de pronto, en grande, una frase que puse para recordar: SER RECICLABLE SIGNIFICA TENER VARIAS VIDAS.

Soy poco amiga de la rutina y siempre ando de un lado a otro, me he reinventado varias veces, he hecho cosas que jamás pensé que haría y he aprendido mucho en el trayecto.

Así pues, tomé lo leído y lo arrojé al cesto de basura. De la misma forma hice limpieza al armario, a los cajones, al celular y a muchos recuerdos.

Tal vez alguien lea algo y enamore a alguien más o mejor aún, se enamore de sí. Mis letras las lancé al viento y con ellas se fueron horas de inspiración, que cual polvo de hadas, espero hayan caído en algún ser que necesitara confort en su alma.

Estoy en proceso de reciclaje, reinventando-me de nuevo.

Si decides permanecer conmigo en este maravilloso viaje llamado vida, bienvenido seas. Si no, gracias por haber estado.

Evolucionar, soltar, arriesgar, empezar de nuevo, cambiar de planes, amar sin miedo, liberar la mente, dejarnos amar. Reinventarse, que la vida es una y hay mil formas de hacerla mejor.

Y tú ¿te quieres reciclar?

Por que si.

Me desperté soñándote.

Un remolino de recuerdos llegó a mi memoria y mi mente voló hacia ti.

Y entendí que a pesar de que conociste una fría y herida versión de mi, me amaste justo en el momento en el que yo no lo hacía. Me borraste las lágrimas con música y dibujaste sonrisas donde ya no las había.

Diría el poeta: "usted no sabe como yo valoro su sencillo coraje de quererme."

No fue fácil, no fui fácil y sin embargo, te quedaste. Te quedaste cuando cualquier otro hubiera huido.

No tuve la oportunidad de decirte, miento, no tuve el valor de decirte lo que sentía por ti, asumiendo tontamente que lo sabías.

Sé que me lees y de alguna manera, conoces lo que soy ahora y que hace años no podía. Estoy siendo la mejor versión de mi y es una pena no poder compartirla contigo.

Todo pasa por una razón y por alguna razón no pasa. Tú pasaste para hacerme crecer y volver a sentir, ahí fue donde yo te dejé pasar y no supe como seguir tus pasos.

Donde quiera que estés y con quien sea que estés, que seas inmensamente feliz, que te ame tanto o más, mucho más que yo. Te lo mereces.

Eres un diamante negro, una rosa sterling, la aguja en el pajar, la magia entre tanta realidad. 
Fuiste la bocanada de aire en mi vida cuando me ahogaba y por eso, te estaré siempre agradecida.

Mariposas en tu andar y amor en cada uno de tus pasos en esta aventura que se llama vida.

Desde lo interno a lo externo, desde lo invisible a las letras, para ti, del que jamás dije su nombre.

Escarchadamente, Escarcha.

viernes, 5 de enero de 2018

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos:

Quiero pedirles que le traigan gratitud a la gente que se portó malagradecida conmigo.
Nobleza, a los que tomaron ventaja de mi forma de ser.

Tiempo, a los que me dijeron "luego vamos por un café" y "luego" y "mañana" no llegaron.

Dinero, a los que me deben y a los que dejaron que yo pagara con el argumento "después te pago" y a los que con el mismo pretexto no tuvieron la posibilidad de un encuentro para vernos.

Lealtad, a los que prometieron estar en las buenas y en las malas y desaparecieron el primer día nublado.

Reciprocidad, a los que les di tiempo, amor, amistad y que sólo me usaron cuando tuvieron problemas.

Luz en el camino a quienes me han deseado mala vibra y disfrutado de las experiencias "negativas" que me han pasado.

Humildad, a quienes con alevosía y ventaja hicieron o dijeron cosas para tratar de lastimarme y su disculpa nunca llegó.


Perdón, a quienes involuntariamente herí.

Sueños por realizar a quienes sean capaces de poner su esfuerzo para materializarlos.

Salud, a quienes han visto mermadas sus defensas.

Valor, a quienes requieren de esa pizca para arriesgarse por lo que quieren.

Paz, a todos los seres de buena voluntad.

Amor y abundancia, a todos y cada uno de los maravillosos seres que forman parte de mi vida.

Abrazos de luz

miércoles, 18 de octubre de 2017

Pudiste ser...

Gracias por no haberte quedado, por enseñarme que las palabras de conquista funcionan cuando son lindas y parecen genuinas, que es sencillo escribirlas o decirlas para conseguir los fines.

Gracias por que descubrí contigo que soy demasiado ingenua aún y creo en el amor idílico y romántico que hace soñar despierta.

Gracias por mentirme, por ilusionarme, no; por dejar que me ilusionara con la imagen tan pulcra y recta que manejaste conmigo. 

Gracias por mostrar la incapacidad de entender a un ser como yo y por eso, gracias por no enamorarte.

Pudiste ser el más sublime de mis musos, tal vez, el más hermoso hasta ahora, te bordé bellamente para plasmarte y sentarte en el trono del dios principal del Olimpo.

Maticé tus defectos con las cualidades que habías mostrado, te delineé a mano para hacerte un ángel terrenal, tomé tinta, cerré los ojos, inhalé, exhalé, dejé que llegara la inspiración y en un parpadeo; soplaste realidad y salió volando el polvo de hadas de mis pestañas; entonces te vi: un hombre promedio, con tantos miedos y limitaciones, con pretextos disfrazados.

Por eso, gracias por no abrirte conmigo y no mostrar el bello ser que eres y que me dijeron tus manos y tu mirada cuando te dejas fluir.

Deseo que apliques esa frase que dices: "yo vine al mundo a dar amor".

El mundo somos todos, empezando por ti.

Gracias, solamente tenías que dejarte querer. 

No recuerdo


¿Cuál era el encanto que veía en ti? Me encontré contigo donde menos lo esperaba y...dejaste de ser un dios para convertirte en un simple mortal. Ni siquiera tu forma de decir mi nombre revoloteó mariposas y descargó electricidad....



Si, usted.

Si, usted.

El de las manos suaves, el de la sonrisa franca, el de la timidez manifiesta, el de palabras dulces, el de energía ligera que aún siento en ocasiones, el que hizo vibrar todo mi ser, el que me dibujó sonrisas a todas horas, el que derretía a la escarcha, el que hizo volar mi imaginación con un futuro a su lado, el que se quedó a vivir temporalmente en mis letras y mi mundo azul.

Usted.