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jueves, 15 de junio de 2017

¿Porqué él?

Me enamoré de mi, a través de sus ojos. Es algo que no entenderá porque no hubo tiempo de explicarlo.
Esa mariposa exclusiva que se siente en el estómago, ya no existía o eso creí, pensaba que la sonrisa de enamorada no volvería jamás a mi rostro, que los suspiros solamente formaban parte de mis letras y de algunos recuerdos, que la ilusión que sube al cielo y te deja entre nubes era algo muy lejano, entonces, apareció.
La conversación inicial, fue poco común. No preguntamos nombres, edades y esas preguntas de solicitud de empleo. Desde ahí, llamó mi atención aunque me parecía serio y formal, tan distinto a mi.
Al paso del tiempo, me pareció familiar, como si lo conociera de años, de toda la vida, como si fuera una extensión de alguien a quién había amado. Un día dijo la frase que abrió la caja de Pandora: 'no me gusta el fútbol'. En ese momento, llegó el recuerdo y se movió el piso como si volara en la alfombra mágica de Aladino.
Lo conocía tan bien, como a mis letras. Mis letras adolescentes, donde en un ejercicio pidieron describir a la pareja ideal, lo describieron o escribieron. Admito que me extendí y fue una hoja por los dos lados con ciertos caprichos que harían que fuera compatible conmigo. Lo imaginé tan bien y a ojos cerrados, incluyendo algunos rasgos físicos, vestuario y carácter.
Pedí aversión a la cebolla y poco amante del picante, pero si del cine, la música y la lectura. Inteligente y culto, con plática que me embobara y me dejara pensando, que me sorprendiera con cosas que yo no supiera; que sedujera mi mente. Simpático, rápido de mente (para aguantar las embestidas de la mía), de algún modo; poeta. 1.81 de estatura, ingeniero, cabello oscuro y manos suaves. Que pueda prescindir de los tenis y que le guste usar camisa (si me complace con una en color rosa, me derretiré), que sea atento, caballero, detallista, (yo lo soy), que sepa de que hablo si menciono a Mauricio Babilonia. Que sea musical igual que yo, así podemos comunicarnos a través de letras de canciones. Que tenga carácter y pueda domar a mi demonio cuando sale o simplemente, con su encanto; hacer que nunca salga. Que tenga ese toque de petulancia que me gusta pero que no lo use conmigo. Que sea tierno y dulce, sin pena de demostrarlo. Que sea divertido y que no le guste el fútbol.
Entre algunas cosas, eso decía mi lista a los 17 años. Para ese entonces, ya escribía y pedía que ese hombre maravilloso, fuera mi lector y se enamorara de mi y de mis letras. Además, hice un dibujo, ¿Porqué no? Justo al final de la hoja.
Apareció una mañana, desapareció otra. En el inter de esos días, me vi a través de sus ojos. Volví a ser la que alguien llamado Pablo, a mis veinte años, me decía así en clara referencia a "El amor en los tiempos del cólera", la 'diosa coronada', la musa, la irreverente, la multifacetica, la Schereposa, el girasol.
Me dejó ser yo, auténtica, genuina, con las locas ideas y desvaríos que corren en mi mente y se estampan, con mis palabras cariñosas y apodo ganado a pulso.
Lo vi acercarse a mi y era él: vestido como el muñeco de mi dibujo. Con una sonrisa hermosa, que si la vida tuviera repetición, ese momento lo correría tantas veces como fuera posible.
Si, se desdobló de mis letras. Aunque hubiera sido una hora, se habría escrito en mi historia, porque comprobé que los sueños se hacen realidad. Por segunda ocasión.
Vi tanto de él en mi y tanto de mi en él, que agradezco al cosmos la posibilidad... Porque al mirarme en sus ojos, me enamoré de mi.
Esa es la respuesta, a quién pregunta ¿Porqué él?

lunes, 5 de junio de 2017

Reflexionando

Somos quiénes somos por esencia, pero también, de algún modo, por la suma de experiencias y personas que han pasado por nuestra vida, que dejan huella y algo se modifica para siempre en nosotros.

Ayer por la noche, en cualquier lugar, escucho una voz atrás de mi diciendo, al tiempo que me abrazaba: "te reconocería en cualquier parte, te abracé tantas veces". Al escuchar su voz se vinieron a la mente mil y un recuerdos, aunque no mil y una noches, que pudieron haberse cumplido. Me safé demasiado rápido de ese abrazo.

Fue una plática insulsa, incluso desabrida; como es él en el fondo: hueco, vacío, simple. Y yo fui así durante un par de años. Los que estuve con él.

Lo cierto es que al llegar a casa y empezar a recordar tanta historia, afirmo que hoy soy mucho de lo que aprendí en aquel entonces.

Fui criticada porque vivía en la fiesta y en eventos, siempre con gente y lugares nuevos, desvelada pero responsable: nunca falté a trabajar. Moría lentamente de sueño y cruda de tabaco y alcohol en el trayecto de mi casa a Polanco, pero disfrutaba la vida de modo muy simple y con la única responsabilidad que era llegar a la oficina.

En esos más de dos años y medio, se formó una parte de lo que ahora soy.

Me encantaba el fútbol y soy Puma de corazón, él; ferviente admirador del Cruz Azul. Íbamos a cuanto partido se podía, de la misma forma compartíamos afición por los autos así que la Nascar no se podía evitar y un par de carreras clandestinas. No hubo bar, cantina, antro que no conociera de aquellos días.

A pesar de tanta frivolidad, aprendí mucho. Habrá quien critique mi forma de conducir, pero la verdad es que soy excelente conductora. Me enseñó tantas cosas, incluso a dar vueltas de 180 grados en plena tormenta sin perder el control. A seguirlo o estar en autopista en caravana a más de 120 kilómetros, zigzagueando. Hoy día, no lo haría.

La forma simple y sin complicaciones, de vivir al día, disfrutando sin futurear tanto, ocupar el dinero para cualquier gusto y antojo porque no sabes si mañana estás vivo, no guardar rencores ni emociones innecesarias, decir y actuar sin importar el qué dirán, dejar la cola de caballo y liberar el cabello, para dejar los chinos en su esplendor, reírme porque sí, poderme mantener fría y a distancia si es necesario, bailar en cualquier lugar, perder el miedo al ridículo, decir las cosas de frente y viendo a los ojos arriesgando todo, no tenerle miedo a las palabras y soltarla, amar mis ojos y mi trasero.

Transformé ese vacío en crecimiento y forma de vida. Agregando amor a lo que hago, poniendo intención, agradeciendo al cosmos, mariposeando.

jueves, 1 de junio de 2017

Al caminar.



Escuché un leve tintineo y sentí resbalar la cadena. Ocurrió así nada más, sin tocar, sin jalar; solamente al caminar.
Tal vez sea así como se rompen las cosas en la vida: al caminar.
A veces las relaciones interpersonales terminan así, rompiéndose de a poco. La falta de comunicación, de atención, de bilateralidad, de interés, de tiempo, de amor; en algunos casos, de dinero. En ocasiones se siente como va entrando la distancia y la indiferencia, en otras es de un golpe. De ambas formas, duele.
Somos seres humanos cometiendo humanidades y se nos olvida que el otro ser también siente, damos las cosas por sentadas y creemos que será eterno. No disfrutamos el momento cuando está, cuando ocurre. Amistades, romances en vías de, "frees", familia, noviazgos, matrimonios, conquistas... Todo puede terminar en cualquier momento al caminar.
Dejamos que se nos pase la vida y guardamos silencio y en muchas ocasiones, el silencio es más doloroso que las palabras. Omitimos los 'te quiero', 'te extraño', 'me gustas', 'quiero verte'. Estúpido miedo y orgullo. ¡Tan hermoso que es amar a los demás!
El "ghosting", tan popular ahora. Desaparecer de la vida de alguien, bloquear de WhatsApp o de cualquier red social sin explicación alguna, dejando para la otra persona interrogantes en el aire y causando dolor. Si bien hay gente que no nos importa, pero hay otra que solamente con un 'hola' nos alegra el día.
Creo en las señales y que todo tiene una razón de ser y ocurrir, aunque la respuesta no llegue de inmediato.
Es tiempo, seguramente, de romper cadenas, de volar en otro cielo y de cambiar de camino.
Me invade cierta nostalgia y un par de lágrimas porque sé que no todos los seres permanecerán a mi lado.
He disfrutado tanto hasta ahora; sé que lo haré más. He amado mucho, no siempre correspondida y lo haré mil veces más.
Cambiaré cadena, tal vez, mariposa. Lo cierto, es que empiezo a caminar.
No hay texto alternativo automático disponible.

viernes, 26 de mayo de 2017

¿Es a él a quién le escribes?

Tu nombre, seguido de tu apodo salió en la conversación y después la foto, la última que tengo tuya antes de que te "valiera chucho" (como dices) todo. 

"¿Es él? " fue la pregunta con tono de sorpresa, como si fueras algo no antes visto. Cual Tinkerbell furiosa salí en tu defensa alegando que estabas cansado por la hora y para demostrar mi argumento, muestro una foto tuya conmigo, darling. Já, seguramente eso las haría cambiar de opinión.

No fue así. Solamente el comentario de tu estatura, donde con tacones te llegó al hombro.

"Nada que ver, está mejor 'x'", "'X' si está grrr", "De los galanes es el que nada tiene que ver" "¿Es a él a quién le escribes?".

Eres una mezcla de Woody Allen, con la estatura de súper héroe, el look godín, la complexión abrazable, el color de quien se esconde del sol. Vamos, a primera vista: simple. Sin gracia.

Creo que te he delineado tan bien, que la imagen se ha modificado creando al galán que el mundo espera. No, mi referencia siempre ha sido a tu cerebro, a la distorsión de tu mente que fue lo que embruteció a la mía.

Sabes que escribiré de ti hasta agotar al muso y que eres ya un hashtag, que eres mi producto a explotar y que las mariposas te seguirán hasta que ya no tenga nada más que decir de ti.

Si, mi querido rayo de sol, mi sombrerero loco, aún hay tinta azul para ti. No por que esté enamorada de ti o porque aún te ame, solamente que te elegí como muso.

¿Sabes? Ocurre a veces, que el muso se enamora de quién le escribe. No eres inmune a eso.

martes, 23 de mayo de 2017

Estuve para ti.

Tu ser llamó al mío desde muy temprana hora; lo sentí. Te sentí.

Ya no respondo a ese grito silencioso, cuando tu esencia busca la mía.

Pensé que no ocurriría y hoy, me cansé de esperar algo que no pasará: tú.

Confieso mi error: darte más valor en todos los aspectos del que en realidad tienes. Te endiosé y me enamoré de ese dios. Eres un simple mortal con miedos disfrazados de títulos y una personalidad prefabricada para que sea imposible traspasar la barrera invisible para llegar a tu esencia.

Ya no puedo quedarme, ya pasé esa etapa hace muchos años. Aprendí a soltar mis alas, fluir y volar a donde el viento decidiera llevarme.

Y decidió llevarme siempre por el camino del amor. Amor al mundo, a la vida, al ser. A en-amor-arme de mi, para así poder en-amor-arme y darme a alguien más.

Mi alma ya no viaja hacia tu cielo, cielo.

Es probable que éste sea el último vuelo de la mariposa para ti, los últimos polvos de hadas en tus pestañas y el último 'nite nite'.

Siempre, amor en cada uno de tus pasos por esta hermosa aventura que se llama vida y luz, para que te guíe por el camino.

Aquí estuve para ti.

martes, 25 de abril de 2017

Rato libre

Eso fue en parte, lo que hizo que me enamorará de ti; perdida, irremediable e inevitablemente: tomarte el rato libre, dentro de tu caótico horario, para mi.

Tus dulzones "buenos días" a muy temprana hora o a la hora de 'siempre', tus avisos para entrar o salir de junta, aunado al mensaje a mitad de una con la letra de 'esa' canción de "Juanga", que me robaba la sonrisa de tonta.

Tus "buenas noches" aderezadas con la palabra cariñosa. Tus audios babosos que me hacían reír, aún en medio de mi neurosis.

Que me avisaras que te ocupabas y al estar libre, salías con algo que me derretía cual escarcha al sol.

Detenía mi mundo por ti, rayo de sol.

Fiel a la costumbre, el último mensaje que te envié, lo leíste al instante y sé que apareció una sonrisa melancólica.

Gracias, porque aún estando demasiado ocupado, te tomabas el tiempo hasta para pelear conmigo, regañarme, desearme un lindo día, preguntar si ya había comido, decir que me extrañabas, que me querías o simplemente, " te adoro".

viernes, 21 de abril de 2017

Ventana

Me despierta el frío de la madrugada, en alguna extraña posición que hace que el dolor de espalda y costado izquierdo se intensifiquen, ya que Morfy llegó sin que lo sintiera.

Mi amor por la naturaleza y hablar con plantas y árboles, se opaca cuando salgo del hábitat de las hadas. Mi "aventura" en el parque le dio a un bicho, un suculento banquete con mi espalda, abdomen y costado.

Si fue araña, no siento poder arácnido (como dijo él) y sigo sin trepar paredes. Si fue hormiga, sigo del mismo tamaño.


Entonces, me levanto y me dirijo a la ventana, con toda la intención de cerrarla y recordé porque duermo con ella abierta: por si Edward Cullen venía a verme.

Si, claro, Edward Cullen representa al amor.

La dejé entre abierta, con el espacio suficiente, por si llega el amor y decide entrar.

Zapatillas

Cuando buscaba en el clóset, antes de salir, los zapatos que harían juego con la bolsa, mi mirada tropezó con ese par sin estrenar que se quedó esperando por ti.

Lo sabes, corazón: que son para lucir no para caminar, no soy tan hábil en flats, menos en trece centímetros.

A pesar de mis vanos intentos, llegó la llovizna a mis ojos. 

Ahí, el buen maquillaje salió a relucir; se mantuvo intacto. Mi "producción" previa, hipócritamente, decidió conservarse para disfrazar la nostalgia.

Cerré los ojos y te recordé sonriendo, al tiempo que sentía la calidez de tus manos.

No, no existes tan hermoso y etéreo como te bordo en letras. Mi inspiración te sublima y suspira.

Fue un arrebato el que hizo que me pusiera las zapatillas. Al sentirme más alta vi las cosas desde otra perspectiva.

Pensaba que tu recuerdo sería pisoteado suavemente y que la lluvia lo limpiaría. Ocurrió pero no en su totalidad.

Lindo día, corazón. Mariposas en tu andar.


viernes, 31 de marzo de 2017

Hermosa tinta.

Por fin estás delante de mi, mi hombre de azúcar, mi fetiche encarnado, mi perversión confesa, mi fantasía materializada. 

Es imposible no derretirme lentamente con tu sonrisa, siento como se derrumban poco a poco todas las barreras impuestas para poder mostrarlo abiertamente, sin importarme lo que puedas pensar.

No hay forma posible de resistirme a tu cercanía, ni quiero hacerlo. Tu roce provoca una descarga de electricidad que me recorre la columna vertebral de forma tal que se disparan todos mis instintos animales.

Acercas lentamente tus labios a los míos y las mariposas revolotean sin control, esperan ansiosas las promesas de tus besos.  

Destilas pasión, lascivia, lujuria, deseo que aviva al mío; eres un auténtico cazador y me deleito al saber que soy tu presa.  

Sé que sabes que estoy en espera de caer lentamente en tu infierno al tener tu tinta para mi, para mi auténtico y perverso placer. Alargas el momento tanto como es posible y al caer tu camisa, abres las puertas del averno. 

¡Carajo! ¡Qué hermoso diablo! 

Delineo, como si el tiempo fuera eterno, cada una de las figuras de tu espalda, mientras mi mente empieza a delirar con los colores que resaltan en ella, para empezar la lenta agonía que ocurrirá cuando llegue a tus brazos. Cronos hace lo propio y congela las horas para que pueda deslizar las yemas de mis dedos y la lengua por cada uno de tus tatuajes.

Entonces, me pierdo, Me pierdo en ti y contigo. Dejo que hagas conmigo lo que te venga en gana, deslizándome al abismo del placer. Tus ojos, tu boca, tu cuerpo, tu sexo. Eres deliciosamente perverso. 

Besas cada parte de mi anatomía, mientras deslizas tus manos recorriéndome. Me humedeces, me mojas, me empapas. Me arrancas suspiros, expresiones que no conocía y unas cuantas carcajadas orgásmicas. Me tomas, me pruebas, me bebes. Me haces tuya, una y otra vez, en una noche eterna.

Un éxtasis total deslizarme en tu hermosa tinta, como gata en celo, que repetiría hasta el agotamiento de mis sentidos. 

Los cambios en tu mirada, los matices en tu voz, la gitana leyendo tus manos e ignorando lo que ve en ellas, solamente dejándose llevar al ritmo de tus deseos.

Me embriago con tu saliva, con tu aroma, con tus caricias, con tus palabras, con tu tinta. Con tu forma de hacer del sexo una obra de arte, hasta llegar al clímax.

Abro los ojos.

¿Fue real o lo soñé? 




#hermosatinta

miércoles, 15 de marzo de 2017

En mis noches de...

¿En quién piensas en tus noches de calentura para tocarte? Fue la pregunta en una conversación casual.
No, no me imagino a Brad Pitt, Tom Cruise o Andy Garcia, ni siquiera a Leonardo Di Caprio que tanto me gusta.

Pienso y recuerdo a hombres más cercanos, más alcanzables y que además, haya tenido el gozo de conocerlos, tocarlos, probarlos y degustarlos, según sea el caso. 


Desde que recuerdo, no hubo posters pegados en la pared de mi recámara con los "ídolos del momento", aunque si hubo de Snoopy. Y al pasar de los años, para la adolescencia, hubo ángeles y hadas, que es lo que aún hay. 


Para ser completamente honesta, no tengo en galería de algún dispositivo, una imagen o foto de esos hombres hermosos, con cuerpos que parecen tallados a mano y con cincel, que salen en calendarios, fotos de Reyes Magos o cualquier evento de temporada que envían las amigas; me deleito brevemente la pupila cuando las recibo, pero no las conservo. 

Por el contrario, prefiero la foto en situación cotidiana: saliendo a correr, trabajando, tomando café, recién despierto, antes de dormir, en alguna reunión, paseando al perro, en plena flojera, en fachas; donde se ve totalmente mundano. Para mi, ese es el hombre.

El que invadió mi mente para autocomplacencia o sueño húmedo (si, las mujeres también tenemos) es aquel ser irreal que apareció una noche y despareció igual, un par de años después, pero que su paso por mi vida hizo que éstas letras, se puedan plasmar con tanta ligereza. Despertó del coma mi inspiración, del letargo a mi tinta azul y se convirtió en tinta, en 365 frases y algunos textos. Él, que tenía una palabra exacta en el momento preciso. Siempre dulce, cariñoso, tierno, amable y simpático, haciéndose presente con detalles y llenando mi vida de música, que hasta el día de hoy, forma parte de la lista de reproducción de mi mp3. Él, mi agua oxigenada, apodado así al final, porque, no sé si lo supo, lo sabrá ahora si me lee, sanó todas las heridas que traía y que conoció, junto con esa versión fría y mesurada de mi y a pesar de eso, estaba.  ¿Cómo no pensarlo si derritió a la escarcha lentamente y con paciencia? 

También está aquél otro que se escribió en mis letras y que su temperamento serio y denso, aunado a sus ideas poco convencionales, que congenian bien con las mías y toca esa parte poco conocida de mi, que es, dentro de todo, mi zona de confort. Puede despertar a la maga, a la gitana, a la bruja y sacarme del caparazón impuesto por lo que debe ser, entonces, mi mente y espíritu, vuelan libres. Libero energía, abro la mente, viajo en astral, uso mis manos, juego con fuego, atrapo el aire y despego totalmente los pies del piso. Él, que tal vez no llegue a acostumbrarse del todo a mi mente dispersa, pero reconozco que hace el esfuerzo y supongo que a veces, acopio de paciencia para no estallar ante mis comentarios fuera de contexto, pero no tiene idea el trabajo que es desconectarme de lo trivial para abrir la antena parabólica. Él, denso como brea, que puede sentir mi energía a distancia y que en corto lo siento vibrar, mi diablo, también fue parte de alguna noche de imaginación.

Con menor intensidad y ante incredulidad de quien sepa de su existencia, está él, mi rayito de sol. Si, sus desórdenes mentales tan similares a los míos y su humor ácido, tan empático con el mío; cínico y desfachatado. Sus respuestas rápidas llenas de sarcasmo, que le dan cielo a mi imaginación para volar con la idea que le secunde. Tan parecido a mi, en gustos, manías, carácter e incluso, por patético que suene, los miedos absurdos. Él, que cuando se abre es lindo y es tan fácil rendirse ante su risa, tan dulce y cariñoso, con una "ternura tierna", pero cuando no, hasta su mamonería me gusta. Si, mi querido sunshine fue quien me hizo reír a carcajadas y sonreír, justo cuando pensé que no volvería a hacerlo, además, es el muso que le dio vida a las letras más hermosas y sentidas que tengo escritas, tal vez no lo sepa, tal vez nunca las lea, incluyendo éstas.  

Y está él,  a quien a simples luces, quien me conoce superficialmente, no imaginaría que me vuele los sentidos, pero es al único al que permito ser descriptivo y que además, tiene respuesta mía. Nadie más. Tiene una sonrisa riquísima. ¡Me lo como! Es una mezcla entre un sentimiento y otro que guarda celosamente. Él, mi hermosa tinta, también está ya en el azul de mis letras. A pesar de las barreras que pone, conoce algo de mi, sabe que no tengo telarañas mentales y algunas de mis sucias fantasías. Conoce algunas de mis perversiones y tal vez, haya podido detectar lo dañado que está una parte de mi cerebro que es la que hace que le parezcan fascinantes los cambios de tono en su mirada y que si cierro los ojos, me quedo con la más oscura. Es deliciosamente perverso. 

Aclaro, que el hecho de que sean "musos",  formen o formaran parte de algún alucine nocturno, no es porque esté perdidamente enamorada de ellos o los ame hasta el fin de los tiempos, al igual que los caballeros, la imagen entra por los ojos, en mi caso; por los sentidos y cada uno de los mencionados, ha alterado alguno. 

Si, las imágenes que conservo son de esos hombres que se pueden materializar, como quien me sorprende cuando se despoja de su seriedad y me regala su risa genuina para después robarme el suspiro cuando me dispara una canción cuya letra escucho varias veces para encontrarle el sentido de lo que me quiere decir y el hecho de que aguante mis simplezas y bobadas, lo hace tan interesante cuando las responde. No, de él no mencionaré su apodo, por que su nombre va incluido ahí. 

Así pues, pienso en ellos y de vez en cuando, en alguien más. 




sábado, 4 de febrero de 2017

No le cuentes

No le cuentes a alguien que me conoces, no soy real.

Soy la que guardas en tu celular con mi sobrenombre y tal vez, el lugar donde me conociste con alguna abreviatura para recordarlo. Soy con la que deshaces en piropos por mis fotos y me dices cosas "bonitas" en pobres intentos de conquista o en su defecto, pretendes ser seductor con mensajes tan burdos como las fotos de "tu amiguito",  como si fuera tan único y original o creas que no he visto uno antes que el tuyo. Me haces propuestas indecorosas, con poco estilo y clase, pretendiendo que las acepte solamente por que crees que me haces el favor de fijarte en mi y dedicarme la atención que crees que puedes darme para atraparme. Me propones citas que no concretas, me invitas a conocer lugares contigo  o hasta formar una vida a mi lado. Torero de salón que no se atreve a traspasar la pantalla. 

No le cuentes a alguien que me conoces, que has salido conmigo, que conoces a la mujer que soy detrás de las letras, por favor, no lo hagas.

Nunca consideraré un error decirte o demostrarte que me gustas o que moviste fibras en mi, el día que deje de hacer eso, dejaré de ser quien soy. Si bien me faltaron oportunidades, por que no me las diste de convivir conmigo, de compartir otro café en tiempo indefinido y tal vez de ese modo abrir un camino para algún lado. 

Te escribí y probablemente lo siga haciendo, describiré al hombre perfecto que eres ante mis ojos hasta que pueda desligar tus cualidades de tus defectos y te baje del pedestal en el que te subí. 

No le cuentes a alguien que hay una loca que pretende ser escritora en sus tiempos muertos y que se deshacía en letras sólo para ti, sería muy presuntuoso y no lo vale. No le cuentes a tu ego,que te diste aires de importancia dejando mensajes sin contestar, eliminándolos sin abrir o simplemente ignorándolos, la vida es vida y da muchas vueltas, y cuando haces algo con la intención de lastimar, todo se regresa de una forma o de otra. 

Hazte un favor, no repitas con nadie mis modismos "pegajosos", atacas tu inteligencia por falta de originalidad, aunque algunos te pueden servir de estrategia de ligue. No serías el único que haya usado mis letras para esos fines, 

No le cuentes a alguien que existo, soy blanco fácil de celos infundados, hasta cierto modo, justificables,

No le cuentes ni a tu almohada si alguna vez me besaste, me tocaste o cualquier otro derivado, no fue cierto, lo imaginaste.

No existo, soy una especie de virus que puedes encontrar fácilmente en la red, sólo necesitas escribir "brina nbb" en el buscador y aparezco, así nada más.  

lunes, 30 de enero de 2017

Yo, soy esa.

Siempre me pregunté ¿qué se sentirá ser amada por alguien como tú? Hoy día, la pregunta es distinta: ¿qué sentirás al ser amado por mi?

Puede ser que ni siquiera te lo cuestiones, porque no te has dado la oportunidad de conocerme realmente, sabes lo que hay en la superficie, lo que te dice mi vehículo físico, lo que te vende mi imagen, soy más que eso. 

Hay más atrás de unas uñas bien cuidadas, de un cabello de rizos rebeldes, del par de piernas que te encantan, de la parte donde termina la espalda que invariablemente tu mano pasa por ahí, de los ojos cafés que dices te quitan el sueño, de mi blanca piel que tanto te gusta, de mis labios que consideras sensuales, de la sonrisa traviesa que te invita a todo, de mi boca que besas a tu antojo, de la voz que te envuelve si te dejas, de la parte trasera de mi cintura donde deslizas tus manos, de la mente dispersa difícil de aterrizar que te saca de quicio hasta que te acostumbras a sus altos vuelos, de mis ocurrencias momentáneas que te roban la risa, del cuerpo que quieres que sea tuyo.

Soy más que una noche de fiesta o una tarde de café, más que conversaciones sin fondo que sirven solo para cumplir con el formulario establecido, donde las respuestas salen en automático a fuerza de repetirlas después de que se han hecho las mismas preguntas.

Tienes flashazos de lo que soy: un abanico de inmensas posibilidades.

Te he dejado ver la ternura que me hace ponerte un apodo que no repetiré con nadie, que me hace deslizar las yemas de los dedos por tus manos, que me mueve a desearte un lindo día o un dulce "nite nite" acompañado de un copo de nieve. He abierto una ventana de mi alma para que me conozcas a través de mis letras, lo que soy en ellas, la forma en que me desdoblo para plasmarme, siempre en azul, Es una pena que no me leas, pero es peor saber que lo haces y no te importa. 

Conoces mi amor al detalle a destiempo y porque sí, porque soy observadora y por lo importante que eres para mi, tanto, que te he convertido en muso; un lugar que muchos quisieran y está destinado a ti.

Te has parado en la orilla de mi mente perversa y disfrutado un poco los alcances de ella cuando llevo los pensamientos a la acción, de la misma forma que has degustado un poco la pasión que llevo dentro.

Estás conociendo a la mujer directa, sin filtros, que dice lo que piensa  y lo que siente al instante, que es trasparente y si te atreves, un libro abierto para leer.

No conoces a la maga, a la gitana, a la luz en la oscuridad ni la oscuridad de mis sombras, esa parte de mi, no es fácilmente rebelada pero es la que hace que emprenda una retirada silenciosa de la vida de cualquier ser que no requiera mi presencia.

Aún no conoces mis mariposas ni la forma en que acompañaran tu camino siempre que estés en mi mente y en mi sentir, el cual tampoco conoces, no te has tomado el tiempo para derretir a la escarcha.

Soy esa mujer de la que te vas a enamorar hasta el tuétano si la conoces, la que va a invadir tus pensamientos en horas muertas, la sensación en tu entrepierna cuando recuerdes algún momento de pasión y entrega, la que aparecerá en tus sueños de vez en cuando, la que recuerdes con nostalgia cuando le haga falta un abrazo a tu alma. Soy la mujer de la cual vas a extrañar sus detalles y desearás no haberla dejado ir. Soy quien te dará algunas oportunidades y te perdonará sin cuestionar, la que no indaga en tu pasado y disfruta tu presente para crear un futuro todos los días. Soy en la que puedes confiar de tener tu amor asegurado y que bajo ninguna circunstancia cometerá el terrible error de serte infiel, soy la que se queda grabada en tus párpados cuando los cierras. Soy la que le pone el toque de locura a tu vida. 

Soy esa mujer a la que te da miedo entregarte por completo por el miedo a perderla. 

Ya sabes que soy diferente a lo que has conocido hasta ahora y eso te detiene en seco. 

No pretendo desnudarme más en letras, todo el misterio y lo interesante que hay más allá, será un reto para que lo descubras.

Pregúntate: ¿que se siente ser amado por ella?

domingo, 29 de enero de 2017

Cuatro estaciones

¿Sabes, bonito?
Me puedo imaginar caminando contigo tomada de la mano mientras me cuentas anécdotas de tu infancia, pisar las hojas secas del otoño que se rompen al ritmo de tus historias tristes, de esas que tienen retrato en sepia en el álbum fotográfico de tu vida. De algún sueño no realizado, un regalo no recibido, una palabra o actitud de rechazo, lágrimas derramadas a escondidas, amores imposibles de adolescencia.

Platícame de tu invierno, de tus días fríos, de las situaciones que se vuelven cotidianas que acompañan a la temporada navideña con los respectivos detalles de la preparación de la cena o la puesta del árbol. Déjame entrar a tu nostalgia a través de tus ojos, entrar también a esa zona escarchada con copos de nieve que cubren una parte del acceso a ti y que están tan bien colocados que percibo tu miedo a que se muevan de lugar y derretirte y tener que mostrarte como el hermoso ser que eres.

Tan hermoso como la primavera que se crea cuando sonríes, como las flores que nacen en mi piel si me miras, como las mariposas que vuelan si me tocas.

Tu risa es un día de fiesta, podría comparar tu ternura con cualquier película donde al salir el sol renace la vida y si suspiras, se mecen las plantas al compás de tu aliento.

Cuéntame de tus días alegres, de tardes de pizza, de música deshoras, de tu adolescencia increíble, de tu travesura insensata, de tu placer culposo, del accidente tonto, del regaño absurdo, de la cicatriz, del regalo imposible.

Puedes ser tan cálido como una noche de verano mientras se contemplan las estrellas y la mente viaja al lugar donde se quedan las ilusiones colgadas tejiendo olanes de sueños que nos envuelven y a veces, al recordarlas, nos hacen la vida más llevadera.

Tu fuego quema como el sol de medio día, como la antesala de tu infierno donde con gusto podría arder lentamente. ¿Qué te apasiona? ¿Qué te enloquece? ¿Qué hace que te hierva la sangre? ¿Qué te altera lo sentidos? ¿Qué te excita?

Sería un verdadero deleite compartir las cuatro estaciones contigo. No te quiero para un rato, ni por quererte. No, bonito, tu me gustas y te quiero, para amarte. 

lunes, 23 de enero de 2017

No te equivoques

No, darling, no te equivoques conmigo.

No creas o pretendas creer que me conoces, para eso, te falta mucho. Conoces únicamente la superficie, lo que lees en mis redes sociales y las vagas conversaciones sin fondo que has tenido conmigo.

Si por alguna razón te cruzaste en mi camino y rompiste la barrera de las letras o te conocí de forma "casual", eres parte de mi vida y si se creó algún vínculo por mínimo que sea pero que para mi es importante, tendrás un lugar en mis textos.

Te pondré un apodo creado especialmente para ti y con el me referiré a futuro. Te escribiré como si fueras el centro de mi mundo y te elevaré al cielo, con cualidades propias del hombre ideal en el que te convertiré mientras te perfilo para plasmarte, pero no te equivoques, no estoy enamorada de ti.

En el momento en que ya no tenga nada que decir de ti, también lo sabrás, me despediré bonito y puede ser que a la vez salga de tu vida, el muso se habrá agotado.

Mi esencia es ser dulce, tierna, confiada y tengo esa absurda tendencia a querer y amar a la gente por eso que dejan en mi vida, pero no te equivoques, no te amo con esa intensidad de una pareja.

Si en algún instante tienes algún desplante conmigo, lo entiendo y cometo el error de justificar y dar una o varias oportunidades, en el entendido que el ser humano en general tiene un orgullo muy elevado construido por sus miedos y sus demonios, con ese temor atroz de saberse amado cuando creen no merecerlo y prefieren irse por lo que conocen: lo complicado, a sabiendas que en el fondo, serán lastimados. 

No me presumo inocua, pero tengo un respeto profundo por el sentir de los demás seres y en mis posibilidades, trato de no herir a alguien . Puedo buscarte una y otra vez, con la intención de averiguar que pasa, por que me importas, pero no te equivoques, no te rogaré ni esperaré algo que no llega.

Nunca entenderé esa cobardía de no decirme las cosas y desaparecer del mapa, que finalmente, deja relucir lo peor de la gente. En esta época donde la tecnología pone todo al alcance de la mano, nos hemos vuelto fríos y se nos olvida que interactuamos con otro ser humano, que a su vez tiene sentimientos y merece respeto, pero no, pensamos que son desechables y hay quien huye en silencio. Si me interesas, buscaré la forma de tener contacto de nuevo contigo como última oportunidad, pero no te equivoques, seguramente no estás en mi selecta lista de tres personas, a las que aún, conservo en mi memoria, mis letras y asuntos por resolver. 

Si te conviertes en mi muso, por que así lo decido, ya no espero el agradecimiento, porque he notado que suelen ser cortos de mente y prefieren lo ordinario, no le dan el justo valor a eso por el poco amor propio que se tienen, se abruman,  pero no te equivoques, puede ser que solamente seas un golpe de inspiración.

Si me besaste o tuviste alguna otra interacción de tipo físico conmigo, no hará que muera de deseo por tenerte en mi vida por siempre o por que te amo, no te equivoques, al igual que tú, es solamente deseo. Si por casualidad, causalidad, curiosidad o interés genuino, has leído lo que escribo y percibes pasión, intensidad, erotismo, no te equivoques,  no es una excusa para que quieras entablar una conversación con tintes sexuales, pretendiendo ser un seductor. 

Pierde cuidado, el que tengas mi contacto en alguna red social, no hará que te etiquete en cosas sin sentido o cursi románticas, no te equivoques, no me voy a comprometer, mi interés no es tanto.

El que me digas "princesa", "hermosa", "guapa", "cariño" no me vuela los pies del suelo, no te equivoques, no te creo hasta que le pongas acción a las palabras, finalmente son eso: palabras.

Hasta que no conozcas a la maga, a la gitana, a la que escribe, no podrás decir que me conoces, de otra forma, no te equivoques, no sabes quien soy. 

lunes, 16 de enero de 2017

"Pinche vieja"

Yo quiero ser esa "pinche vieja" que entra en los temas de conversación.

Quiero ser esa clase de mujer que invade la mente y los sentidos, la que se impregna en la piel, con la que sueñas tener de todas las formas posibles: tomándole la mano,compartiendo una tarde de cine, una mañana de domingo, un café por la noche entre semana, momentos de flojera viendo películas en la televisión, una comida familiar, una boda o bautizo, una charla con tu mamá mientras platica de ti y tus travesuras y monerías de infancia, una reunión con tus amigos, contemplar un día cualquiera la luna o el cielo estrellado, caminar bajo la lluvia, improvisar alguna tontería para hacerme reír, tener algún detalle que haga que mis ojos lloviznen, alguna palabra que me deje ensoñada todo el día pensando en ti, que comparta tus gustos por extraños que sean, que tenga más cosas en común de lo que alguien pudiera imaginar, que esté para ti en todo momento, 

Quiero ser esa mujer que desquicia por ser insistente en las llamadas o mensajes, que cuestiona cómo, dónde, con quién  y porqué. La que te haga dramas y se encele por que no respondes al momento y se invente telarañas de razones absurdas y después te reclame, que probablemente llore y haga berrinche y salgas corriendo a su encuentro para buscar un perdón por que te interesa demasiado. 

Me gustaría ser capaz de responderte de forma grosera y fría para avivar tus instintos de cazador y que hagas hasta lo imposible por conquistarme sin importarte perder un poco de dignidad, doblegar tu orgullo y hasta hacer el ridículo.

Quiero ser el tipo de mujer que cuando se va de tu lado te deja el alma rota en mil pedazos y tus ilusiones por el suelo, por la que lloras en silencio y en un rato de enojo te montas una borrachera de concurso y le llames para rogarle que regrese a tu lado.

La que cuando cuentes que ocurrió se refieran a ella como "pinche vieja" por haberte lastimado tanto y hacerte sufrir, la que deja cicatrices que se borran después de mucho tiempo y que invariablemente la recuerdas y tienes la patanería de mencionarle a tu nueva conquista hablándole de todos mis defectos. 

Ser también aquella a la que te refieras diciendo "estaba loca, de todo se enojaba, parecía bipolar"y sin embargo, ahí seguías conmigo.

Quiero que me odien tus amigas y ser la innombrable de tus amigos, por ser la bruja malvada del cuento que hirió al príncipe encantador, dejándole la historia inconclusa.

Me encantaría, pero no lo soy, Soy la que respeta los tiempos, espacios y distancias, la que siempre tendrá una palabra linda para ti, la que a pesar de tus desplantes o groserías tratará de entender el porqué y te preguntará solo una vez, la que se aleja si nota que el invierno entra en tu ser, la que aunque pase mucho tiempo y decides buscarme,  te hablará como si fuera ayer borrando todo lo pasado y si te amé, seré la miel que conociste, la que tendrá un detalle para ti sin importar la fecha, solo por que si, la que tratará de elevar tu autoestima y también tu ego. La que perdona sin reproches, la que tiene un hueco en su agenda disponible para ti, la que te demuestra su amor sin mesura, la que se enamora de eso que los demás no ven y yo percibo en minutos,  la que es fiel por convicción por todo lo que representas para mi.

Soy esa mujer que hablará de ti como si fueras un dios terrenal, omitiendo tus defectos porque también me enamoro de ellos, soy la que escribe, la que te escribe.

Soy la que te manda mariposas, de risa y sonrisa fácil, la que vibra con tu roce y te desea más que a nadie, la que tiene palabras amables para el mundo y que tiene ocurrencias tontas en la mente y las dice sin pena, sin importar el lugar. 

No, no soy de esas princesas conflictivas y víctimas que buscan quien las rescate del dragón, no soy la que te va a rogar o insistir hasta el hartazgo, No soy de esas a las que les ruegan y tratan de enamorarlas sin cesar, porque no se atreven. No soy la que te dirá siempre "amor", "mi amor", "gordo" o eso que me suena tan feo como "puchungo",me sobra vocabulario, soy original  y eres tan importante para mi para nombrarte de una forma en particular.  

Para mi infortunio, soy inteligente y tengo la cultura y vivencias suficientes, aunado con un talento innato de cuenta cuentos que puede tenerte atento a la conversación por horas, mi cerebro está lleno de datos y anécdotas en apariencia inútiles pero no lo son.

Soy la mujer que a veces les da miedo por la congruencia de pensamiento y actos, la que tiene un letrero de "precaución"  invisible, que disfruta la libertad de amar sin medida, de un beso robado, de una noche de pasión de entrega total, Que no tiene miedo de decir un "te amo" de la misma forma que un "te deseo". Soy la que tiene facha de princesa y en el fondo es Mafalda. Se dejan llevar por las apariencias y no intentan averiguar lo que soy. La que disfruta un café en la banqueta, unos tacos o un buen restaurante. La que no le pone etiquetas a la gente sin importar su apariencia física o los bienes materiales que tengan.

Soy más frágil de lo que imaginas y más fuerte de lo que crees. Soy la que se despide bonito y lo hago diciendo todo lo feliz que me hiciste, resaltando tus virtudes. La que te llenará de música, de historias, de cosas lindas y pintará tu mundo de rosa en tinta azul. La que escribirá en tu espalda por el placer de hacerlo. La que te invita un café si no cuentas en ese momento con los medios, la que pide perdón si se equivoca, la que te pone un apodo único. Soy la maga, la gitana. 

Me atrevo a mostrarme vulnerable y despojarme de todos mis temores, mis emociones se transparentan  fácilmente, hablo con los ojos. beso como si no hubiera mañana y me entrego totalmente, soy la que se enciende cuando la tocas o solamente de recordarte, la que es tuya incondicionalmente y espera que del sexo hagas una buena cogida o hagas el amor.

Me gusta ser la Caperucita que seduce al lobo aunque a veces a él no le guste porque es quitarle sus instintos animales.

No sé si soy la mujer a la que ven una vez y se queda grabada en algún lugar de la memoria, ni a la que recuerdan por alguna característica en particular. Lo cierto es que me podría fascinar ser un pensamiento traicionero de vez en cuando, que de vueltas en tu mente y no pueda salir, entonces pienses en mi y digas con una media sonrisa "pinche vieja". 





domingo, 15 de enero de 2017

Promesas, promesas.

¿A qué nube van a parar las promesas que hiciste? ¿Acaso a la que se mueve más rápido al soplar del viento y llegue a otro destino y ahí decidas cumplirlas?

"Prometer no empobrece", difiero de eso totalmente. Sé que son palabras al aire y tal vez sea para salir del paso, pero creo que se puede usar otra palabra para decir algo así. Llámame anticuada pero creo aún que la palabra vale más que una firma o un papel. Es un compromiso propio hecho para otra persona y al no cumplir, antes que quedar mal delante de los demás, algo dentro se rompe. Algunos seres sienten remordimiento, culpabilidad; si son íntegros. Los que no, los que viven de palabras y son cínicos, con falta de valores, les da igual.

Es un secreto a voces, sabido por ti también, que cual Penélope moderna, decidí esperar al caminante, meneando incluso el abanico. Por tiempo indefinido y de todo corazón, confiando en sus palabras. Más aún porque decía que siempre cumple lo que promete. Yo cumplí, esperé más de lo que a cualquier otra persona, por esa cualidad de confiar en la gente.

¿Qué pasó? No lo sé ni tuve oportunidad de cuestionarlo, ya que no se me dio la posibilidad de un encuentro más. 

Reconozco mi error de haber puesto tiempo de por medio que hizo más grande la distancia, pero en mente siempre tuve ese profundo respeto por tu tiempo y tus ocupaciones, dando, tontamente por entendido que comprenderías eso. Que eso, era fluir, para mi. Que pudieras entender que mi apoyo era de esa forma; no entorpeciendo tus actividades, pero no funcionó. Mi mente trabajó demasiado lento y no captó ni por segundos que eso haría que perdieras interés. 

Traté de modos muy simples y torpes, tal vez, encontrar de nuevo el camino perdido y no supe cómo, mis argumentos no fueron los mejores. Tu frialdad frenaba de golpe mis usuales palabras tiernas y el apodo que únicamente usaré para ti y con el cuál te nombré en distintas ocasiones: sunshine.

Podría hacer una lista de las promesas que hiciste pero sería en vano, tú las sabes y en algún lugar de tu memoria se quedarán.

Si, cambié. Pero fue porque tus presiones laborales te hicieron cambiar delimitando una frontera invisible que no me permitiste pasar. Me arriesgué a resultarte molesta y rayar en ese concepto que tanto me disgusta, volviéndome ordinaria: rogona. Contra mi y contra todos mis principios y habitual forma de proceder. Doblegué mi orgullo femenino y guardé mi dignidad hasta el momento en que sutilmente me diste a entender que te estaba quitando tiempo. La diferencia fue clara, no eras mi "siempre disponible", yo estaba siempre disponible para ti. Lo sabrás ahora, de la lista de mensajes, eras el que contestaba de inmediato y jamás sostuve otra conversación mientras hablaba contigo. 

No puedo pedir que me conozcas más, conociste lo suficiente y más que personas que conviven conmigo diario. Si, faltó mucho, pero la esencia de lo que soy y puedo ser, la viviste. 

He de confesar que la desilusión es grande porque me equivoqué al creerte diferente cuando lo dijiste "soy diferente a todos y te lo voy a demostrar" y no, entraste al burdo concepto de "todos los hombres son iguales".

No te reprocho, no hay razón para hacerlo, tus motivos tendrás, no los cuestiono y los respeto.

Espero  que de algún modo, cumplas esas promesas. Evidentemente, no será a mi, -aunque me encantaría- pero tal vez, alguien tenga el inmenso placer de disfrutar tus desordenes mentales y reírse a carcajadas como lo hice yo y por eso, por haberme arrancado la risa fácil y varios suspiros a destiempo, estaré siempre agradecida. 

Es probable que escriba al aire, que nunca leas estas líneas: pero sabes que letreo y son palabras que ya no pude decirte. Déjame elevar tu ego, darling, eres  o eras el único hombre que puede o podía tenerme segura. Es difícil atrapar a ésta mariposa, pero en otras letras te explicaré las razones. 

Con solamente un "hola" o tu habitual "buenos días", podrías romper de nuevo la escarcha, aunque es poco probable que ocurra. 

Atrasado y dicho sea de paso: ¡feliz cumpleaños, sunshine! Si, lo recordé, pero no consideré apropiado llamarte o escribirte para felicitarte; tu silencio de horas infinitas me dieron la pauta.

Mariposas en tu andar, éxito en lo que emprendas y amor siempre en tu vida. 

sábado, 14 de enero de 2017

Me inspiras

¿Sabes, bonito? Me inspiras mucho más que letras. Me subo a las alas de una mariposa en vuelo y dejo que fluyan todos mis sueños de quinceañera.

Me imagino caminar tomados de la mano, robarte la risa, compartir el té, contemplar el cielo mientras te escucho, quitarte una pestaña imaginaria solamente por el pretexto de acariciar tu mejilla, ponerme de puntillas para rozar levemente tus labios, delinear tu rostro para grabarlo en las yemas de mis dedos, sentir ese cosquilleo intenso cada que tus manos se deslizan por mi espalda hasta descansar en la curva de mi cadera, observar los distintos matices de tus ojos cuando posas en mi tu mirada, perderme en tu sonrisa y encontrarme cuando tu voz me regrese al camino.

Sentirme protegida entre tus brazos y detener el mundo por instantes, que tus manos busquen las mías y reprimir el instinto gitano de leerlas. Darme el permiso de desbaratarme lentamente cada que me dices "corazón", no tienes idea el efecto que provocas.

Me inspiras mucho más que letras; me despiertas el deseo de no estar con alguien más, de declararte mi muso y que vivas en mi azul. 

Me inspiras ternura y cortas de tajo esa sensación de huir. Invades mis sueños que se dan el frentazo con la realidad.

Me inspiras a ser cursi, a guardar en un cajón mi lógica y creo, a pesar de todos mis miedos, que me inspiras amor.