Entradas populares

viernes, 11 de agosto de 2017

Puedo ser mala.

Porque también puedo ser mala, maldita y odiosa.

Podría decirte un par de verdades, a mi modo poco sutil y sin anestesia y con eso derribar tu imagen de galán, incluso ante mi. Que dicho sea de paso, ya no la tienes. Pudiste haber sido un dios entintado pero no conseguiste llegar al altar; te quedó grande el traje y juraba que te lo había hecho a medida. Lo cierto es que en mi mente, eras más grande y cuando te lo pusiste ¡oh, desilusión! Te faltó tamaño y tamaños para que se ajustara, de los zapatos ni hablar, en mi mente calzabas grande.

Podría enamorarte solamente para cumplir mi capricho de ti y considerarte un antojo cumplido. Sería lindo saborear la sangre de tu corazón roto y usar las arterias como popote.

Hacerte creer que eres lo mejor que me ha pasado y que tus besos son únicos y no comentarte que hay alguien que me besa mejor que tú, en todo ese tiempo que dejas pasar entre una "cita" y otra.

¿Y si fuera contigo de la forma en que eres conmigo, agregando la frialdad que por naturaleza tengo?

Imagíname perdida por ti; escribiendo una frase diaria contigo en mente y para ti, donde te amo como a nadie. Pude hacerlo, ser tu Schereposa, pero se me fueron las ganas.

Me encantaría adentrarme en tu ser y quedarme por tiempo infinito, ponerte una venda para que veas en mi lo que te conviene y lo que siempre has deseado.

Después cuando me harte de fingir para ti, saldrá mi instinto de Caperucita que busca siempre seducir al lobo mientras se humedece los labios al tiempo que se muerde los labios y tal vez me interese otro lobo.

Me encantaría sentarme a contemplar, con una taza de lágrimas tuyas entre las manos, como te rompes de a poco, como si fueras de cristal mientras el arrepentimiento y la culpa por haberme lastimado, por dejarme ir, por no valorar mi amor etéreo, causan estragos en ti.

Si, soy mala. En la que piensas  a cualquier momento, la que te impulsa a salir de tu zona de confort, la que te llena de detalles, la que no te llama por tu nombre, la empática, la "rara" poco común.

Si quieres dime "mala", porque en cualquier momento te vas al baúl de los recuerdos.