sábado, 31 de diciembre de 2016

A ti. Feliz 2017.

Y en este año nuevo, en este año nuevo brindo por ti.

Porque fuiste lo más lindo y lo más feo de mi 2016. Porque me mostraste el más lindo de los cielos, pero también me dejaste en la puerta del infierno junto al diablo. Porque me enseñaste a sonreír, y al mismo tiempo fuiste la persona que más lágrimas me sacó. Me diste los abrazos más cálidos, pero me dejaste sin abrigo en el más frío invierno. Me valoraste y desvaloraste, al mismo tiempo que un niño juega en el columpio.

Porque te amé con rabia, con odio, y te odié con todo el amor. Porque me volviste loca, pero me hiciste feliz.

Brindo por tu histeria, por tu locura, por tu amor, por el dolor que me causaste, porque iba todo en viento en popa, porque dejamos de navegar. Brindo por tu mirada en la que alguna vez me vi. Brindo por tu sonrisa que me hizo, hace, y siempre me hará feliz a pesar de todo. Brindo por el corazón que nunca llegué a enamorar, pero que latió por mi en varios momentos, y brindo por el mío, al que enamoraste y latía tan solo por ti.

Brindo por lo fiel que fue mi mano al no querer soltarte. Brindo por la tuya, por dejarme caer. Brindo por tus labios que alguna vez pude rozar, y que ahora quiero olvidar. Brindo por tu cintura a la que alguna vez me agarré y me sentí segura. Brindo por tus pies que alguna vez caminaron a la par junto a los míos (Esos mismos que te llevaron lejos). Brindo por tu cabeza, en la que muchas veces estuve, y la que ahora me quiere olvidar.

Brindo por los recuerdos, la melancolía, la nostalgia, eso que me dejó tu partida. Brindo por las peleas, por los momentos lindos. Brindo porque ya no estás más a mi lado, donde me hiciste tan feliz y tan mal. Brindo por mi amor, por tu querer, porque te fuiste, y te llevaste hasta mi piel. Brindo porque eres la única persona que logra que me arrepienta de todo, y al mismo tiempo que sonría por lo que vivimos. Brindo por ti. Brindo por todo lo que hiciste que viviera y sientiera en este 2016.

Gracias por lo que me enseñaste sin saber que estaba aprendiendo.

martes, 20 de diciembre de 2016

Mil tonterías por amor


Comerme la sopa de letras con el diccionario en la mano,
para no cometer ninguna errata, mientras busco tu nombre en el plato.

Buscar en tu espalda la fecha de caducidad escrita en el dorso,
saboreando todos los gustos posibles mientras la beso.

Sazonar todas nuestras comidas con la sal de mis lágrimas,
esas de felicidad que ruedan por mi cara con solo pensarte.

Abrazarme fuertemente a ti, por temor a dar un paso
y caerme por el borde de este planeta de ilusión.

Estarme horas y horas mirándome en el espejo del mar,
tratando de verte reflejado en las niñas de mis ojos.

Caminar por las calles hacia atrás, para intentar regresar siempre al mismo lugar,
donde te vi la primera vez y volver a conocerte mil veces.

Hacerme pequeña, muy pequeña, para poder esconderme en el bolsillo de tu camisa
y sentir tu corazón.

Meter a la noche en la lavadora y lavarla con agua muy caliente,
hasta que encogiera al tamaño de tu cama.

Planchar tu ropa dibujando corazones, para llenarla de tanto amor,
 que te sirva de escudo ante cualquier pena.

Perfumar al viento con tu olor, para que me envuelva tu presencia siempre
y en cualquier lugar.

Escribir en las nubes de tu cielo mi nombre,
para que cuando mires hacia arriba me pienses.

Buscar ese trébol de cuatro hojas que esconden los duendes de mi bosque,
para tu suerte y la mía.

Aprender todos los idiomas del mundo, para decirte,
como el eco de las simas, te quiero, te quiero...

Todo esto y mil tonterías mas, porque esta enfermedad del amor,
tiene unos síntomas incurables, sin mas antídoto conocido que inyecciones de pasión
y ternura que hacen mas llevadera la convalecencia.

jueves, 15 de diciembre de 2016

De repente


Será sin avisar
ocurrirá de repente
en un descuido tuyo
mi recuerdo aparecerá en tu mente.

Algo en el aire te recordara mi perfume
sentirás el mismo latir en tu corazón
que la noche en que por primera vez
se unieron tu aliento con mi respiración.

martes, 13 de diciembre de 2016

Llámame

Llámame, aunque sea a esta hora de la noche
aunque ya me este durmiendo;
llámame porque quiero escucharte
antes de dormir para poder, por esta noche,
recordarte en un sueño profundo
tan profundo que no alcanzó mi amor para llenarlo,
pero solo me basta con verte ahí,
aunque yo no esté en él.
Llámame, que quiero conversar
no importa el tema sino tú,
tu labios aferrados al teléfono
que me transporten hasta ahí para poder,
por un mágico instante, acariciarte, besarte,
decirte repetidas veces lo que tu sabes,
desde ese día en que te escuché por primera vez.

Llámame, que no puedo dejar pasar un minuto
sin sentir tu voz. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Dime

Dime que no te olvide, amor.
Que  me quede contigo, cielo. 
Que comparta mi vida, vida.
Que te regale mis letras, muso. 
Que te entregue mi corazón, cariño. 
Que te de mi cariño, corazón. 
Que te desee con pasión, tesoro. 
Que te atesore con ternura, encanto. 
Que te encante con locura, adorado. 
Que te adore con devoción, mi dios. 
Que me endiose tu boca, tentación. 
Que me tiente tu cuerpo, pecado. 
Que peque contigo en mente, fantasía. 
Que fantaseé contigo por la mañana, solecito. 
Que me caliente tu recuerdo, deseo.
Que me deseas como a nadie, atrevido.
Que te atreves a todo, hermoso. 
Que me veo hermosa en tus ojos, mi alma.
Que tu alma me busca en las noches, desvelado.
Que tu desvelo será en mi nombre, hombre, 
Si no me hablas, como si nada, como si siempre.
Como si en verdad, no quisieras quedar en el olvido, amor. 


lunes, 14 de noviembre de 2016

Aqui


Aquí me tienes desnudándome como siempre, pensando en ti de una forma tan intensa que todos mis sentidos están disparados. Emociones, deseos, sensaciones e ideas, llevan horas dando vueltas en mi cabeza y en mi ser.

El humo del cigarro no hace más que formar la silueta de tu cuerpo y en el café se dibuja tu nombre.

¿Quién eres? Ahora ya no importa, invadiste mi cerebro y llenas horas nocturnas con tu imagen.

¿Cómo describirte si no te tengo? ¿Cómo pensarte si ya te has ido? ¿Cómo llamarte si tu voz no responde? ¿Cómo seguir amándote, si algo me dice que ya no me piensas?

Sé que no tiene sentido escribirte esto, sé que tal vez no te importe, y más absurdo aún es esperar que respondas, solo unas palabras, para saber si me leíste. Sólo necesitaba liberar mi alma escribiéndote unas líneas y decirte que te amo, que te pienso y que a veces tengo la sensación de que aún no me acostumbro a vivir sin ti. 

Te puedo pedir que regreses...pero es resignarme a saber que te perdí.

Necesito tus manos tibias y tu cálida mirada, necesito la música de tu voz y la dulzura de tus palabras...solamente te necesito.

Por si no lo sabías...
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Anoche soñé contigo

Anoche soñé contigo...
pude sentir tus brazos en mi cuerpo,
tu manos, tu piel,
tu aliento en mi oído
al decir te amo...

Anoche soñé contigo...
pude sentirte mas cerca de mi que nunca
anhelo tanto ese momento
que aun cuando me sorprende la mañana
mi cuerpo te sigue sintiendo.

Anoche soñé contigo...
es la única forma que tengo de estar a tu lado
de besarte, de abrazarte,
de perderme en tu mirada.

Anoche soñé contigo...
no quería que terminara la noche
que te apartara de mi
como cruelmente lo hace cada amanecer.

Anoche soñé contigo...
y no sé como, pero de alguna forma
mi alma llega hasta donde tu estás
te toma de la mano y te lleva a un lugar
al que solo tú y yo sabemos llegar,
donde la distancia y el tiempo desaparecen
donde solo tú importas...

Sabes amor... espero pronto
poder despertar en tus brazos
y no decir más
Anoche soñé contigo.

viernes, 11 de noviembre de 2016

El hombre de la foto.

A este hombre
muchas noches lo he besado,
me he adueñado de su cuerpo,
y sin pausa me he bebido su calor,
sus caricias, su silencio...

Sus manos, me han llevado a un mar profundo,
y me han bañado en aguas nuevas de deseo.

Dos frondosos bosques guardan en secreto
aquellos ojos, esos ojos de miel espesa
que se pega aquí en mi pecho,
cuando a  kilómetros lo amo,
lo acompaño o lo recuerdo. 

De pronto por allí se me esconde,
y se va lejos, muy lejos,
a sus pueblos de hombre solo,
a sus pueblos de tormento...
y yo, solo espero,
espero a que vuelva alegre,
gracioso, mío, contento,
solo espero.

Sin verlo a este hombre yo lo siento,
y cuando me duermo entre sus brazos,
me entrego a la muerte de mis sueños,
donde mi vida se queda suspendida, entregada
a la felicidad, al abandono de ese momento.

Me prendo de su alma
y allí me quedo,
meciéndome en esta vida,
esta vida mía tan llena de su vida.


Busco un corazón.

Busco un corazón,
pero no un corazón cualquiera.
Tiene que ser uno compatible
con la dureza de los tiempos
en los que vivimos,
para poder soportar las pruebas...
Busco un corazón fuerte,
pero lo suficientemente blando
como para percibir
el dolor de la gente
y sensibilizarme ante ellos...
Busco un corazón
con un ritmo que sea ligero
pero controlado al mismo tiempo,
para que me ayude a tener paciencia
ante las cosas que me parecen injustas,
pero que yo no puedo cambiar...
Busco un corazón estable;
que me dé la seguridad que necesito
para enfrentar mi destino
y saber que todo tiene su lugar
y su tiempo;
que nada ocurre por casualidad...
Busco un corazón
que simplemente ame,
porque el amor
es la clave de todo:
del principio y del fin,
de parar o seguir,
de vivir o morir...

Busco un corazón especial...
¿Acaso lo tienes tú?

jueves, 10 de noviembre de 2016

Me pregunto.

¿Cuál era el encanto que veía en ti?

Me encontré contigo donde menos lo esperaba y...dejaste de ser un dios para convertirte en un simple mortal.

Ni siquiera tu forma de decir mi nombre revoloteó mariposas y descargó electricidad...



                                                Resultado de imagen para mariposas parada en estómago





miércoles, 9 de noviembre de 2016

Me aburro

Suspiro. Lo tengo sentado al lado. Me aburro. Ya recurrí al recurso más bajo de todos: pedirle a una amiga que me llame. Miro el reloj, falta al menos una hora para que eso suceda. Él habla y trato de ponerle la atención debida pero mi mente desvaría, no consigue atrapar a esta mariposa. Me aburro. Hombre de negocios: Toma la llamada delante de mi y pienso en Roberto Cantoral, en alterar un poco la canción "reloj, ya marca las horas por que voy a enloquecer...".

Distraigo la mente, desvío la mirada, poco me importa lo que hable con su interlocutor. Error, grave error. Llegaste volando como recuerdo y en ese instante sucedió dentro de mi algo que nunca antes había experimentado: se despertó una arpía vengadora.

Pensaba: ojalá y salgas con alguien y te aburras tanto como yo ahora, para que veas lo que se siente. Espero que estés como yo en este instante: encerrado, sin poder ser tú, tratando de controlar esa sensación de salir corriendo y poner esa cara aprendida por la educación de los padres donde finges interés y tratas de mirar a los ojos y de suprimir un bostezo. Que te sientas atrapado dentro de ti, que no encuentres el momento en la conversación donde puedas mostrar un poco de lo que hay detrás de la imagen que pretendes vender, donde haya risas forzadas y la mires y pienses "¿qué carajos hago aquí? Dime algo que me haga quedarme por gusto, no por compromiso, sorpréndeme, róbame una risa genuina, una sonrisa no estudiada, hazme ver que te "gira la ardilla", que hay algo para mi dentro de ese contenedor".

Me encantaría que sin que te des cuenta, mi recuerdo llegue a tu mente y que compares inevitablemente hasta llegar al punto sin retorno donde surge ese "algo" que te indica que vas a arrepentirte durante varios destellos en el tiempo, por sacarme de tu vida.

Deseo con todo ese resentimiento, recién descubierto en mi, que te repela su contacto, que no la desees cerca, que no tengas que reprimir las ganas o el nerviosismo de querer siquiera rozarla.


No tienes idea como disfrutaría saber que no llega a tus niveles intelectuales y que le falta tema de conversación para mantenerte medianamente entretenido y que busques algún pretexto para terminar esa "cita", así como yo, ahora, que ya no tengo deseo de estar aquí escuchándolo.

Sería un deleite que ella no congenie con tus manías, modos y modismos, que no pueda seguir los viajes de tu mente, que haga comentarios que te hagan sentir incómodo y fuera de lugar.

No, por favor, que no se acerque más. Tengo que poner distancia de por medio, entonces, abro mi abanico y saco un cigarro en clara muestra de desesperación y ansiedad, no por el placer de una grata charla, como contigo. 

Entonces, saco un as debajo de la manga y digo que tengo un compromiso con mi amiga, que ya envió el mensaje y que tengo que irme.

Pide la cuenta al tiempo que decide descaradamente tratar de robarme un beso. No lo consigue. Nota mental: dejar de sentarme cerca de ventanales y plantas. 

Se ofrece llevarme al lugar de mi encuentro y le digo que no, que prefiero un Uber. Tiene la osadía después de besarme a fuerza (¡imbécil, tú pudiste haber hecho eso y más y ni siquiera lo intentaste!).

Si, mi arpía de malos modos desea que tengas algunas citas así: aburridas. Que no tengas la oportunidad de salirte del personaje creado para llenar el cuadrito de lo que esperan de ti, de lo que "debes ser", que resultes metódico, mamón, aburrido. Que solamente te vean con cara de interés, de lo que puedes darles, no de lo que eres y lo que puedes ofrecer. Que sean cuerdas y con poca gracia, únicamente con los encantos propios de una dama, que su afinidad contigo sea por demás trivial. 

Ve, conoce, compara, busca, encuentra, ilusionate, desengáñate, abúrrete a muerte, diviértete a medias, suspira, malviajate, vuelta alto, aterriza de golpe. 

Véndete como lo hiciste conmigo, como un excelente político en campaña; promete. 

Y si después de toda esa búsqueda infructuosa, descubres en el fondo de tu ser, que esta mariposa de mente dispersa, se encantó hasta con tus defectos, que sería genial compartir un café con ella, unas risas honestas y una conversación con cerebro; llámame, búscame. 

No tardes mucho, me estoy cansando de esperar-te. El tiempo corre y si sucede lo peor, también tú, me resultarás aburrido. 

lunes, 31 de octubre de 2016

Todos mis muertos

No voy a hablar de esos seres que dejaron este plano físico para elevar sus almas y trascender a otra dimensión, no. Voy a hablar de esas personas que aún siguen vivas, en algún lugar del mundo y que murieron mis sentimientos hacia ellas, porque a veces, esas ausencias duelen más.

He tenido la oportunidad, que ahora llamo experiencia, de cruzar mi camino con personas que han dejado huella y gran aprendizaje en mi.

Sé que este trayecto de vida, comparto este sentir con otros seres humanos.

Puedo empezar con quienes dijeron ser amigos y que de pronto, resultaron ser únicamente conocidos con intereses de por medio. Ese a quien le presté dinero y despareció y ni gracias dijo, ese que solamente me habla cuando tiene problemas, ese que solo me busca cuando necesita compañía urgente y desesperada por que no hay alguien más que se haga presente, ese que desquita sus enojos conmigo porque conoce mi excesiva tolerancia y paciencia, ese para quien ejerzo de "doctora corazón" a la hora que sea y cuando yo requiero hablar, no se hace presente, ese que se aparece cuando requiere una palabra de aliento o escuchar cosas positivas, ese quien se encuentra disponible cuando no tiene que pagar el café y le agrada la idea de ser invitado en todo, ese que pide favores y sé que jamás me devolverá alguno, ese que cuando tiene pareja se olvida de mi existencia y me llama cuando termina o tiene problemas, ese que considera un sacrificio dejar algo por compartir tiempo conmigo, ese que dijo siempre estar y curiosamente, nunca está, ese que le gusta ser el centro de atención, ese que critica las cualidades que los demás me ven y las considera exageradas, ese que murmura a mis espaldas y de frente inventa cosas que no son, ese que me mete el pie y finge no hacerlo, ese que dice quererme y nunca tiene tiempo para mi. Lo escribo en masculino pero aplica en femenino también. 

Continúo con esos hombre cobardes que hacen honor a la tan trillada frase "todos los hombres son iguales" y que debido a ellos, muchas mujeres nos ponemos una dura coraza para no ser lastimadas de nuevo y nos mantenemos a la defensiva llevándonos al paso hombres que realmente valían la pena. Esos que sin avisar desaparecen de repente, esos que juran amor eterno a la vez que lo hacen con otra, esos que te invitan a salir y nunca más llaman y no vuelves a saber de ellos, esos que tienen un compromiso y te ofrecen una aventura por que su mujer no los entiende, esos patéticos que se hacen las víctimas, esos que tienen su vida en completo desorden y pretenden que yo la ordene, esos falta de carácter para decir la verdad, esos que únicamente buscan sexo en la primera salida, esos que creen que adulando es el mejor medio para llevar a la cama, esos que piden tiempo y a las dos semanas tienen una relación que hacen pública y dicen amarla, esos mediocres que solamente creen en lo que sus ojos ven y se estancan en su crecimiento espiritual, esos que no tienen tiempo para mi pero lo reparten con cualquier otra persona, esos que se escudan en "no tengo dinero" para no hacer algo, esos que pretenden darse aires de grandeza y huyen cuando descubres su realidad, esos que son unos vividores y me ven cara de su próxima víctima.

Están también esos miembros de la familia para quienes no existo físicamente, pero emocionalmente
no dejo de aparecer, como fantasma de vez en cuando, esos que me han puesto en el banquillo de los acusados, juzgándome duramente y deseando tanto en silencio como a viva voz que me vaya mal, esos que ni siquiera me consideran aunque tenga el mismo apellido, esos que se alejaron y decidieron ignorarme.

Tú, eres punto y aparte. Eres el muerto que me pesó durante años, por ser lo más cercano a la perfección de mis ilusiones desde adolescente y te desdoblaste de mis letras, por ser el muso que despertó a mis letras del letargo. Me costó trabajo entender que tus verdades las cubriste con mentiras, que no fuiste tan real como quise creer, que tu ausencia sin justificante fue una cobardía, que no te  materializaste usando argumentos que me pasé con agua como píldoras para el suicidio. Llegaste en el momento más vulnerable y me creaste una fantasía digna de cuento de hadas. A tu favor, diré que resucitaste a la mujer muerta que era cuando llegaste a mi vida, que me diste las mejores frases breves que jamás escribí y que hasta ahora se me dificulta tanto escribir. Que me inspiraste tanto que esas letras se convirtieron en imágenes que fueron plagiadas y que aún hoy, dan vueltas y vueltas en la red y se desconoce el autor, la autora; en este caso, yo y el muso, tú. 

Mención aparte, mereces tú. Quien ni siquiera tiene la mínima idea de la forma en que sacudiste mi mundo de una forma descomunal. Como si un tsunami y un terremoto de grandes magnitudes hubieran azotado la tierra. "Si tu fueras el mundo y yo fuera tu amante", diría Rosana. Si, alguien se desdobló de mis letras, pero tú, no nada más lo hiciste, sino que eres tal cual cada uno de los puntos de mi primer texto en prosa de adolescente, incluyendo cada uno de los caprichos descritos, tan absurdos como la aversión por la cebolla y el nulo gusto por el fútbol, además de todo; te materializaste. Entonces, se provocó un golpe de estado en mi sangre y por increíble que parezca, de la forma en que estás dibujado en ese texto escrito hace ventiun años. Si te incluyo en éstas líneas es por que las palabras se las lleva el viento y las tuyas -hermosas, por cierto- no tienen intención de cobrar vida. Porque no veo acción donde provocaste reacción y porque tu actitud, dice mucho más que tus palabras. Con todo, agradezco infinitamente las piezas que moviste, sin saberlo, en mi ajedrez interno y que gracias a tu recuerdo en mente, escribí uno de los textos más hermosos que han surgido desde de la mujer que soy.

Gracias a todos, por haberme hecho crecer y aprender.

A todos mis muertos emocionales, les deseo luz en su trayecto por la vida, que encuentren eso que buscan y que los haga ser mejores seres humanos, que la felicidad los arrolle y que el amor guíe cada uno de sus pasos.







martes, 25 de octubre de 2016

Sólo porque aún...

Solamente porque me prometí ser linda y tener paciencia, 
porque aún queda un suspiro sostenido; solo por eso, no te respondí.

domingo, 16 de octubre de 2016

Tatuaje

Él pidió inspiración. Yo le pedí tinta.
Se vistió de tentación y me dio mucho más de lo que imaginé.
Mi mente explotó en un orgasmo prolongado y lo consideré pecado convertirlo en letras.

martes, 11 de octubre de 2016

A ti.



Tienes que saberlo: he besado otras bocas entre tú y tu recuerdo.

He pensado cómo besarás, si sólo tu cercanía y roce me harían temblar las piernas.

Te he imaginado hasta el agotamiento, hasta el punto donde se humedecen los labios y de impotencia, los ojos. 


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Me sabes...

Me sabes a melancolía, a nostalgia amarilla, a soles y lunas viejas, a lejanía, a letargo, a tardes de minutos cansados, a madrugadas de horas eternas, a insomnios silenciosos, a esperanzas muertas, a la agridulce sensación de que eres lo único que me arrepiento de haber dejado ir, a tu nombre que atormenta mi añoranza, a tinta azul. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Esa

Quiero ser esa mujer que te dibuje una sonrisa,  que te robe la risa, que te inspire ternura, a la que lleves prendida en tu camisa. 

Quiero ser esa que sabes de sobra que te vestirá bien siempre,  socialmente.   Quiero ser esa a la primera que le llames para cosas tan sencillas como un saludo, una imagen,  un beso, ir al cine,  a comer,  a tomar un café porque disfrutas mi compañía.

Quiero ser esa, a la que le pasas por alto los defectos que saltan a la vista y mi peculiar manera de pensar. Quiero ser esa,  de la cual te encandiles de sus cualidades y le des el justo valor a cada uno de mis detalles por nímeos que sean.

Quiero ser esa que te haga sentir la incómoda punzada que generan los celos cuando sientas tu espacio invadido.  Quiero ser esa a la que extrañes cuando no se hace presente.

Quiero ser esa a la que llenes de detalles,  que se refleje en tu mirada y hurte un suspiro.  Quiero ser esa a quien quieras conquistar todos los días.
Quiero ser esa que se mete en tu mente y te distrae sin razón alguna,  dando vueltas a destiempo en ella. 

Quiero ser esa en quien pienses en tus noches de soledad y te imagines todas las perversiones que puedes hacer conmigo mientras te tocas. Quiero ser esa que sea una puta en tu cama y una dama en cualquier parte. Quiero ser esa que te caliente la sangre,  te agite la respiración y te altere los sentidos,  la que te haga vibrar,  incluso,  con un solo roce. 

Quiero ser esa a la que deseas ahora que no puedes tenerla.

Quiero ser esa de la que te enamores y saque a flote lo mejor de ti.  Quiero ser esa a quien le hagas el amor con pasión desmedida.  Quiero ser esa a la que llames "mía".

Quiero ser esa mujer a quien ames sin miedos, sin ataduras, sin fantasmas,  sin condiciones. A conciencia, a plenitud. 

Quiero ser esa mujer que te escriba con fuego en la piel, en azul y en tu espalda.  De quién lleves tatuados los besos y el aroma en tus dedos. 

Quiero ser esa mujer, a la que si no te entregas ahora,  que te amo,  te arrepientas todos los días de tu vida.

lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Qué harías?

¿Qué harías si supieras que te fui infiel? 

¿Que se me olvidó tu nombre mientras besaba otra boca? 

Tendrías que hacer lo mismo que yo: 

perdonar y fingir que no sabes algo. 

Es justo el trato, ¿no?

sábado, 17 de septiembre de 2016

Hazme el amor.

Hazme el amor como si me amaras, 
como si estuvieras enamorado de mi, 
como si me hubieras esperado por años, 
como si fuera tu sueño realizado,
tu musa inspiradora, la luz de tus ojos, 
la razón de tu sonrisa, la ladrona de tu aliento, 
la causante de tu insomnio , el motivo de tu ansiedad, 
tu pasión desenfrenada, la locura que te desata, 
tu deseo inconfeso, tu amor en silencio, 
la calma en tu mar.

Sí, hazme el amor, tómame, hazme tuya una sola vez y después podremos olvidarnos. 

martes, 30 de agosto de 2016

A la que sigue de mi...


Eres su próxima víctima. Lo sé. 

No le creas todo lo que te dice. Cree la mitad y si puedes menos. Miente. Sí, miente con una fluidez increíble. 

Tiene un papel de víctima convincente; lleno de tintes dramáticos que harán que algo en tu interior se mueva con algo llamado compasión y después despertará tu ternura. Es una buena forma de manipular y más aún cuando exagera un poco. No te enganches. 

Es poco original. A todas nos dice igual, sin distinción alguna. No le da la creatividad para más. Te hablará de tus ojos y dirá que eres hermosa, que tienes lindos labios y besables, que no deja de pensar en ti, que es un honor pasar el tiempo a tu lado. Te hablará y exaltará tus cualidades y pensarás que es muy observador y que siente algo por ti, por que puede verte en el fondo. 

No, no es un mujeriego como tal. Las acomoda por turnos no muy duraderos porque no da el ancho para rendir más si la dama en turno lo supera en algunos aspectos. 

Es tierno y eso va a hacer que bajes todas tus defensas, es agradable y simpático, acomedido y caballero si se lo exiges. ¡Ah, eso te va a encantar! 

Es de esos especímenes que jura que nada lo va a cambiar en ningún aspecto. Es cierto, es una mediocridad disfrazada de autosuficiencia y pseudo originalidad. Finge que no ves eso. 

Le gustan las damiselas en apuros y desvalidas, así el puede ser el héroe y sentirse superior. Si te gusta el drama, es el indicado para ti. Correrá cuando derrames lágrimas y te sientas desamparada. Evita mostrarte independiente y fuerte. 

¿Quieres tenerlo contigo y para ti? No le pidas que crezca, es un niño en cuerpo de hombre. Déjalo ser y estar. Festéjale sus tonterías y sus vicios. 

Es lindo, no lo niego. Pero no le creas del todo. No es un conquistador, es un torero de salón. Los mismos argumentos que usa contigo, los usa con todas. Y es el típico que dedica las mismas canciones por falta de material. No caigas con "Careless Whisper", es la única de gusto popular que tiene en su repertorio. 

Todos tenemos un lado oscuro; no le creas cuando te hable del suyo. Es una herramienta burda para cubrir las necesidades emocionales que tiene. 

No le compres la idea del lobo solitario, es solamente un niño abandonado que trata de llenar su soledad con la primera que lo ilusione. Si, se ilusiona fácilmente. Lo encandila cualquiera que le muestre interés y que caiga en la red ya tejida que sabe colocar muy estratégicamente. 

No es difícil quererlo. Se muestra tan vulnerable delante de ti, que pide a gritos silenciosos: " quiéreme, ámame, cuidame, compréndeme, protégeme, alivia mi corazón roto, hazme olvidar mi pasado, dale luz a mi vida". 

Te va a encandilar con sus detalles y sus palabras, no muchas, le falta vocabulario. Pero las suficientes para hacerte sentir "especial". 

Es tan dulcemente cobarde que va a hacer que todo el peso de la relación caiga en ti. Si, el tiempo que le permitas estar a tu lado. Lo deja a tu elección. Así él no tiene responsabilidad alguna contigo. 

No te hablaré de sus cualidades de amante por que las desconozco totalmente. Como amigo, me queda debiendo tanto. Como caballero, pues te abre la puerta. Como hombre... Le falta mucho.

3 de agosto 2016


Querido puntito azul:

Desde la mujer que soy te escribo. 

Con toda la inspiración que por años me ha regalado tu recuerdo pero tengo que dejarte ir. Tengo que soltarte. 

Tendré que buscar entre mis imborrables eternos otro muso y perfeccionarlo, como a ti, a base de letras y suspiros. 

Podría ser aquél de manos grandes y delgadas (jamás tan hermosas como las tuyas, lo admito), aquél otro de ojos oscuros, aquél cuya voz me cautiva o aquél que me mira y me hace imaginar un futuro a su lado y siento como me derrito. 

Tengo que confesarte que inconscientemente te busqué en otros seres, no lo percibí hasta que tuve a alguien delante de mí, con características físicas similares a las tuyas: estatura, manos, cabello. Y la persona que estuvo antes que él, también cumplía esos requisitos. Aunque, a diferencia de ti, prometieron letras para mi que nunca llegaron y tú, me las regalaste tantas veces sin prometerlas. 

Te desdoblaste de mis letras adolescentes y fuiste real. Tan bellamente imperfecto. 

Eres mi amor amando a destiempo, mi sueño hecho realidad, mi hombre perfecto. Eres tú. 

Me sabes a hielo, hueles a tierra mojada, me vibras con música y me dueles en silencio. 

Gracias por las seis letras de tu nombre que no pronuncio aunque me quemen los labios. 

Gracias por haberte escrito en mi historia y por tu falta de valor, por tus verdades, por tus mentiras y por ocultarme tantas cosas. 

Me despido, nene, con toda mi nostalgia amarilla, a media noche, de la misma forma en que entré a tu vida: con un nudo en la garganta. 

Que la luna te ilumine en las noches, las mariposas acompañen tu camino y que el amor guíe cada uno de tus pasos en esta aventura maravillosa que se llama vida. 

Por última vez: nite nite!! 

Aquí estuve para ti. 

Escarchadamente,

Escarcha.

¡Cabrón!


¡Regrandísimo cabrón! ¿Acaso este año el conejo de pascua no pasó por tu casa? Ni este año, ni en anteriores. 

Podría seguir con una retahíla de insultos, hasta agotar mi repertorio e inventar unos nuevos. 

La curiosidad mató al gato, pero murió sabiendo. ¿Y sabes? Me supo tan rica la muerte por conocimiento. Caí al vacío de un solo golpe y contrario a lo que pensé, no me dolió como esperaba. Solté un suspiro de alivio. 

Podría decirte mentiroso, deshonesto, desleal, pero lo resumo en una palabra: cobarde. 

Me hago enteramente responsable por haberte creído, por haber volado por ti, por regalarte letras, por derramar tinta azul y de vez en cuando, libertarte mariposas. 

No, no me arrepiento. Al final de todo, eres irreal, inexistente, más falso que creer que soy capaz de preparar un banquete, eres un sueño de una mente dispersa, la broma pesada de un ángel, la olla al final del arcoiris, un tsunami en un vaso con agua. 

Yo me despido bonito, talvez seas la excepción a eso. Aunque no del todo. 

Gracias, nene, por elevar mi ego a la estratosfera. Tu silencio me regaló las mejores letras en tiempo sin tiempo. Te elevé a través de ellas para ser un dios perfecto y dejaste de ser un simple mortal. 

Claro que me enamoré de ti: yo te inventé. Te creé y te recreé una y mil veces hasta que estuviste hablándote de tu con los dioses del Olimpo. 

Me abriste las alas y me lanzaste al aire. Hoy, cielo, mi cielo, es demasiado grande para ti. 

Bienvenido al olvido.

jueves, 21 de julio de 2016

Manos




No, no voy a leer tus manos, 
ni tu pasado,
ni tus dolores,
ni tus pasiones,
ni tus reencarnaciones 
ni tus amores en ellas.

Hoy no. 

Hoy sólo quería sentir tus manos en las mías.




, cuando llegas se llena el corazón de mariposas, de puras narraciones jubilosas, del fondo de los ojos que me entregas.

Mi

A mi no me hables de "tú" ni de "usted", hablame de "mi".
Mi niña.
Mi nena.
Mi princesa.
Mi cielo. 
Mi amor.
Mi vida.
Y así.

Por la tarde

Mientras espero, te escribo puntito azul.
La tarde me supo a ti y el viento me trajo el aroma a tu recuerdo.
Tengo tanto que contarte que se arremolina todo en mi mente y no sabe que dirección tomar. ¿Alguna mariposa voló hoy a tu encuentro? ¿La viste o por andar en tu atribulado mundo no la viste?

Todos los días, sin falta te mando una con la esperanza (¿o expectativa? ) que te acuerdes un poco de mi.
A veces te sueño, no como eres, sino como idílicamente te recreo en mis letras como el muso del cliché, sin nombre, sin rasgos físicos para describirte. Podría, sin embargo, hablar de tus manos, pero no lo haré, sería desnudar mi amor insensato hacia ti.
Se fueron las nubes y salió el sol, que un rayito te toque y te de calor, que te abrace más de 20 segundos y te llene de amor.
Podría escribir los versos más alegres esta tarde, decir por ejemplo, que alguien te vio reflejado en mi mirada.


Ansiedad

Ocurre entonces que a mitad de algo, algo ataca a tu subconsciente y ya no hay vuelta atrás. Se agolpan las emociones y el cerebro hace corto circuito provocando un desorden de pensamientos y descarga de sensaciones.

Una mariposa batió sus alas en algún lugar y me llegó su efecto. Un tremendo golpe de estado en mi sangre, un nudo bloqueando mi garganta, un temblor poco perceptible pero no reconozco mi propia voz. Grita hacia adentro.

Se avecina una tormenta sin razón y sin previo aviso, me siento extraña en mi cuerpo. Me sobran manos, pies, vísceras. Mi mente viaja y no veo el destino. La luna gibosa me lo señala un poco.

Me hace ruido, me inquieta, me mal vibra. Dime que no eres tú.

Catorce de julio 2016

Después de la tormenta con luna líquida te escribo, puntito azul.

He llovido mucho en los recientes días, en su mayoría, son gotas de felicidad.

Después de abrir la caja de Pandora, algo ocurrió en el universo, en mi mundo, que empezó a girar diferente.

Recuerdo cuántas veces me decías de mis enormes ojos miel y el día que mencionaste el color de mi cabello y cual niña en pleno berrinche, te contesté mal y pese a eso, te quedaste. Aguantaste todas mis rabietas de niña caprichosa, malcriada y mimada; bajándome el drama con una palabra y si embestía de más, con una canción.

Hoy te creo, todo lo que decías, cada palabra hermosa con la cual te referías a mi. Hoy veo que es una realidad y apenas me lo creo, apenas lo vivo. Hoy, me creo.

Fue un honor, inspiración al instante, un delicioso placer, un pecado no cometido, un secreto a voces, un orgasmo al espíritu, una lujuria inconfesa, que hayas cruzado por mi vida.

Desde mi amor con agradecimiento infinito, donde quiera que estés; que el amor bese cada uno de tus pasos.

Madrugada de julio

Antes de dormir te escribo, puntito azul. 

Por alguna razón que desconozco desde que abrí los ojos por la mañana, hasta este momento tu recuerdo me acecha como si fueras real, como si en cualquier instante fueras a aparecer y materializarte. 

Tu nombre me besa los labios y al pronunciarlo, sus últimas letras me vibran en la lengua al chocar con los dientes y suena a música, a ese último suspiro que te deja un orgasmo. 

Me sabe a cielo, cielo. Me sabe a amor, amor. Me sabe a ti, hombre. Me estremece como tú, muso irrepetible. 

Nostalgia amarilla de una inspiración azul. 

Despiertas mi deseo animal, salvaje, de hembra, que sube desde las entrañas y provoca temblores en mi cuerpo. 

Podría describirte y delinearte, mientras te paladeo y te degusto. Podría escribir acerca de tu espalda de la misma forma que escribí en ella, en azul. De tus labios mordibles o de tu hermoso perfil. De lo varonil y culto que eres, de lo aventurero e intempestivo de tu carácter, de lo romántico, tierno, dulce y el amor al detalle que tienes. De lo alegre de tu ser y la forma en que simplificas todo. De la manera en que podías derretir a la escarcha, encender a la mujer y sacar a flote mis defectos y aún así, quedarte. De cómo controlaste a mis demonios y con música domaste a la fiera. Podría escribir de tu personalidad arrolladora y de lo interesante que es un hombre como tú. 

Pero no lo haré. No existes. Eres mi muso inventado que en un tiempo fue real. Que se desdobló de mis letras y me obligó a plasmarme de nuevo. 

Mi amor silente tiene que decirlo mientras me muerdo los labios y ronroneo como gata en celo: ¡cómo me encantas, cabrón!

Tus letras

Entonces ella despertó, abrió sus grandes ojos color café, de ese que quita el sueño, parpadeó con sus pestañas de abanico y leyó.

Se dibujó una sonrisa de rebanada de sandía en sus labios, suspiró, abrazó a su almohada y decidió disfrutar las palabras un rato más. Cinco minutos más.
Buenos días, solecito.