domingo, 9 de noviembre de 2014

¡Me encantan los hombres!

Definitivamente, me encantan los hombres. 

En concreto, los hombres inteligentes, Esos que no tienen telarañas mentales y no creen que por ser gentil estás coqueteando, esos que aceptan un elogio, piropo o halago sin pensar que estás loca por tener algo que ver con ellos. 

Me gustan los hombres honestos, de esos que cuando tienen a una mujer en la mira se dedican a conquistarla y no andan buscando a alguna más para "ver cual cae primero", me gusta que sean tenaces y que enfoquen su energía y atención -cual caballero medieval- en una sola dama.

Me encantan los hombres que tienen un profundo respeto por su cuerpo y están plenamente conscientes de que es su templo y que dentro de él habita su ser y su cerebro, razón por la cual, lo cuidan. No hablo de una vanidad desmedida, sino de un amor por ellos. Que  no malgastan semen por seguir el instinto animal brincando de cama en cama para demostrar una falsa virilidad y hombría, usando a la mujer como objeto. Si, así como ellos nos prefieren casi virginales, en mi caso, no se me antojan tan manoseados.

Me atraen de sobremanera los hombres que cuidan su arreglo personal; desde el corte de cabello hasta los zapatos boleados. Los tenis, sólo para hacer ejercicio. No me parece nada "cool" que los usen para todo. De esos que los ves y te quedas en estado contemplativo y cuando pasan volteas a verlos con una sonrisa de idiota. De esos que  huelen rico, que su aroma cautiva y pueden hacerte inventar una fantasía instantánea.

Me fascinan los hombres cultos que me emboban  y embeben con su plática, que me hacen viajar a través de sus palabras y aunado a inteligencia, es muy probable que lleguen a habitar en mi mente. 

Me  pueden enloquecer los hombres con sentido del humor, que se ríen de ellos y  tienen tanto ingenio que no necesitan burlarse los demás para hacerte reír. Que tienen mente rápida pueden hacer de una anécdota algo divertido y de un  simple momento algo inolvidable; que pasa el tiempo y lo recuerdas e inevitablemente  ríes. Que puedan interrumpir mi enojo con algún  comentario jocoso.

Me encantan los hombres que tienen su pasado superado y no tienen fantasmas que los aten a recuerdos que entorpezcan su presente llenándolo de pretextos para crear un futuro. Que hayan perdonado circunstancias vividas y que no se aferren al dolor, sino que fluyan con la vida y tengan el valor de ver todo con amor para que no sean negativos o tengan colgado el cartel de víctima indefensa deseando ser salvados y hablando mal de las parejas anteriores haciéndolas quedar como las villanas de la historia. De la grandeza de su ser hablará su boca.

Me gustan los hombres fieles que inspiran confianza, que viven por amor al detalle, que tienen iniciativa, que son amables al trato con el mundo que les rodea, que huelen a frescura y libertad. Que no tienen vicios que atrapen su alma y dañen su cuerpo. Que lloran, que no tienen miedo a expresar lo que sienten, que se entregan, que se enamoran. Que aman la música y el arte en todas sus manifestaciones, un punto extra si escriben, muchos más si es a mi.

Me pueden enamorar los hombres que aman  la vida, que aman el amor.

Si cumples con estos requisitos, te espero, para darte la bienvenida a mi vida. 







miércoles, 22 de octubre de 2014

Cada vez menos

Creía que nunca llegaría a conseguirlo. 

Ya he perdido la cuenta de los días que llevo sin verte. 

Cada vez me importas menos.

lunes, 20 de octubre de 2014

Tu ausencia.



Será que se acerca noviembre o es sólo la sensación del frío. 

Será que me siento escarchada o mi nostalgia amarilla brota. 

Desde ayer tu nombre me grita al oído y no puedo fingir no escucharlo.

 Tu ausencia me sabe a inspiración, a suspiros, me huele a tinta azul, 

me suena  a letras escribiéndose y la siento como las caricias 

que mis manos aún guardan para ti. 





lunes, 1 de septiembre de 2014

Sabes.


Sabes a silencio y a sueño
con melodías de ternura
y tacto de deseo,
sabes a mi mundo,
a todo lo que anhelo,
sabes a amor, a mi amor.


Ocurrirá.


Será sin avisar
ocurrirá de repente
en un descuido tuyo
mi recuerdo aparecerá en tu mente.


Algo en el aire te recordará mi perfume
sentirás el mismo latir en tu corazón
que la noche en que por primera vez
se unieron tu aliento con mi respiración.





viernes, 31 de enero de 2014

Todo y nada

Y ahí estaba ella, enmedio de la multitud, con sus ojos color miel y pestañas de abanico, mirándolo como siempre, como si todo.
Y ahí estaba él, con sus ojos oscuros e impenetrables, mirándola como siempre, como si nada.
Ella lo miraba como si fuera todo. Él la miraba como si fuera nada.
Ella lo miraba y por dentro, sentía todo. Él la miraba y por dentro, sentía nada.
Ella lo miraba, parpadeaba y con él, se imaginaba todo. Él la miraba fijamente pero se imaginaba nada.
Ella estaba dispuesta por él, a todo. Él por ella, disponía nada.
Ella de amor le entregó todo. Él a cambio, entregó nada.
Ella le escribió de todo. Él...nada.
Ella le regaló un reloj sin tiempo. Él no tuvo tiempo para nada.
Él era todo para ella. Ella para él, era nada.
Un día él despertó y de pronto sintió que ella era todo. Otro día ella despertó y sorpresivamente notó que él, ya era nada.

miércoles, 15 de enero de 2014

¿Y bien?

Me encanta que me leas aunque finjas que no y no dejes rastro, ni pistas, ni siquiera tu aroma para seguir.

¿Yo? Lo siento hace tiempo dejé de "husmear" en mis sentimientos y de tener interés en tí.

Entre tus ausencias, tu desinterés, tu falta de tacto para decir si no un "adiós"  si un "hasta pronto" y mi corazón gitano, llegó la pregunta inevitable: ¿me viste como amiga, como mujer o solamente como unos cuantos minutos de tu tiempo ocioso que llené hasta que te aburrí?

Ya no me importa cual sea la respuesta.

Mi luna, mi tinta azul, mis puntos suspensivos son libres, esperando a atarse a alguien que, definitivamente, nunca fuiste tu.


Desde que llegaste.

Desde que llegaste a mi vida he tenido incontables noches en vela y sé que faltan muchas más.

Pienso en tí la mayor parte del día y más si no estamos juntos, de repente caigo en cuenta y mi mente voló hasta tí. Hablo de tí, puedo asegurar que casi todos saben tu nombre, te menciono sin siquiera notarlo.

Eres el único capaz de quitarme el enojo o la furia con una mirada o una sonrisa.

Me arrancas la risa fácil al igual que las lágrimas. Si, desde que llegaste a mi vida he llorado tanto. Jamás de tristeza o desesperación sino de felicidad infinita.

Cada uno de tus detalles, tus abrazos, tus caricias, tus besos los tengo tatuados en mi piel y grabados en mi memoria.

Me falta tanto por vivir contigo y a tu lado, mientras tanto esta madrugada compartiré tu desvelo y te escucharé cantar con los grillos haciéndote el coro, te abrazaré hasta que la hada de los sueños deje caer su polvo sobre tus pestañas y te transporte a un mundo donde yo no puedo entrar.

Después te llevaré hasta tu cuna desde donde alegremente, como todos los días despiertes irradiando luz y me digas: "mami, despierta ya salió el sol".

20/08/11

Antes de olvidar.

Atiende un momento memoria, antes de olvidar escribe un poco. No borres de repente los recuerdos que me están construyendo.

Permite llevar una lista de los regalos que me has dado, permíteme pensar en los besos que he dado disfrazados de robados.

Y no me quites los rostros, ni los nombres de quienes me han acompañado, no te lleves los aromas, ni las caricias, ni las sonrisas, ni las lágrimas.

No me traiciones memoria, ¿De qué color era mi vestido? ¿A qué se sabían sus besos? ¿Qué música tocaban? ¿Cómo era el lugar?

Irremediablemente lo olvidaré algún día. Pero quiero voltear atrás y al ver los remanentes, sonreír.

Un último favor, escoge sabiamente, no te lleves las caídas que me han hecho crecer, ni me dejes olvidar a quienes me han amado.

Todo lo demás, es tuyo y del tiempo.

06/05/10.

lunes, 6 de enero de 2014

¡GRACIAS! Con mayúsculas.


De dos años a la fecha, mi vida empezó a girar vertiginosamente, pero éste año en particular, se ha llenado de situaciones complejas pero llenas de aprendizaje.

Hay un ser, energía, para mi; Dios, que me ha tenido sentada en la palma de su mano mientras me rodea de cinco dedos representados por cinco seres (y un duendecillo) que se han encargado de hacerme el camino menos difícil y doloroso.  Que no han cuestionado ni juzgado las decisiones tomadas, han apoyado incondicionalmente con abrazos, besos, palabras dichas en el momento justo, con risas, con café, prestando sus oídos y sus ojos, su hombro para llorar, pero sobre todo me han regalado dos cosas muy valiosas: amor y tiempo. No mencionaré los nombres pero si alguna referencia por la cual sabrán quienes son, aparecerán por orden alfabético. 

Un duendecillo, en este caso es ella y le llamaré Cabbage Patch. Es intermitente pero me ha regalado momentos de risas infinitas y eternas, de esos que te duele el estómago y salen las lágrimas, donde lo absurdo raya en lo increíble y comparte mi estilo de peinado a "la despeiné". Presidenta honoraria del "Club de Chamoy de Bolsita" es mucho menos amarga de lo que cree y aparenta y el día que se quite el vestido de timidez y se anime a conquistar al mundo con su sonrisa conquistará también varios corazones a su paso. Tiene un sentido del humor ácido y negro y eso la hace brillante y genial. ¿Cómo no amar a esa loca azulkemonito y su inteligencia?

Mi diva. La segunda persona que con su forma cruda y realista de ver las cosas adornada con una fuerte dosis de ubicatex y sarcasmo, me ha puesto los pies en el suelo cuando quise ver convertido en príncipe azul a un plebeyo descolorido. Es una vocecita en mi oído, que debo reconocer que a veces ignoro. Tal vez ella no lo recuerde, pero tengo un recuerdo tatuado en mi ser de por vida de algo que pasó hace 18 años. Me iban a operar y ella llamó al hospital justo en el momento en que me llevaban a quirófano e hizo un comentario propio de la edad (y de ella, sobra decir)  "te fijas si hay un doctor guapo". Fue la última voz que escuché antes de abandonar la habitación. Y detalles como esos, ha tenido varios. Es una pena que hay personas que no se han dado la oportunidad de conocer al maravilloso ser que es, llena de detalles humanos, mismos que extiende en su casa y con sus hijos. Tan llena de amor que disfraza de sarcasmo y que me ha hecho reír a carcajadas compartidas tomando café o preparando un desayuno riquísimo (solicito otros cupcakes) o solamente con su presencia. ¿Cómo no amar a una obsesiva compulsiva sin gluten que vive por amor al detalle? 

Podría llamarle vaso de agua pero lo apropiado sería "warro", como comentario local. Ha escuchado mis necedades una y otra vez, con café, cigarro, aguacero de por medio y una infinita paciencia. Le ha dado coscorrones a mi hámster para que haga girar la rueda y aún así, sigue de vacaciones. Me ha visto como babosa de jardín y con el agua más allá del cuello y siempre tiene una palabra amable o graciosa para hacerme reír. Me ha escuchado cantar muy decidida la misma canción y no la llevo a la práctica. Es la clase de hombre que puede tener a una mujer como reina, que pena para las que lo dejan pasar. Es simpático, ocurrente, cariñoso, caballero y atento, y he tenido el privilegio de disfrutar de eso. ¿Cómo no amar a quien hace que salga la parte guarra y naca que llevo dentro y que abiertamente me dice cuando lee mis textos: le dijiste pendejo de forma muy disfrazada? 

Arenita. Tan dulce y tierna, pero a la vez muy decidida. Nos ha abierto, a Alan y a mi, las puertas de su casa y de su corazón. Es como mi trinchera cuando se desata la guerra. Tiene una nobleza y un don de gente como pocas personas. Tan dulce como el café que prepara. Hemos creado aventuras insólitas y es la campeona mundial del tercer piso de manotazo. No me alcanzarían las palabras y la vida para agradecerle sus detalles. Me ha hecho reír con sus comentarios "al dente" y hacer una lista de "cosas por las que él no me quiere". Es un corazón andante, directa, honesta, divertidísima y solo hay que ver la adoración que sienten sus hijos por ella para darte cuenta del hermoso ser humano que es. Tal vez, incluso ella misma no ha reparado en lo fantástica que es y lo guapa que se ve cuando se arregla y las miradas que roba a su paso. (Me antojaste el sushi, ash) ¿Cómo no amar a alguien con esos desordenes mentales que no repara en comer sentada en la banqueta o cargar un dinosaurio en el techo del carro mientras unos minions viajan en el asiento trasero?


Hurañito. Tan práctico y radical, tan sensible y considerado, tan dulce y cariñoso. Detallista como pocos hombres. La mujer que lo atrape y se quede con él, será inmensamente feliz. Ha tratado de esquivar mis golpes de miel, tanto que ya se acostumbró a recibirlos. Ha respetado mis silencios como pocos y tenido la paciencia de santo para escuchar mis necedades sin sentido y saber que no le haré caso. Su practicidad y raciocinio hace que no juzgue y no cuestione mis actos aunque sea abogado. Me puede juzgar de enamorarme de casos perdidos condenados a cadena perpetua y querer ser salvadora de almas en la oscuridad. ¿Cómo no amar a quien me da los buenos días y crudamente me dice las cosas, además de tener siempre, desde hace años, palabras hermosas para mi? 


Mi bombón asesino. Me ha visto llorar hasta agotarme, quebrarme, odiarme. Conoce secretos míos que nadie más en este planeta sabe. Conoce mis límites y mis alcances como nadie, lo imprudente e impertinente que soy y al mismo tiempo lo tierna y dulce que hay en mi. Es simplemente genial, ocurrente a más no poder, sarcástico y al mismo tiempo tiene una ternura infinita y la palabra precisa en el momento oportuno. A veces son varias, a veces con una basta. Podría decir tanto sobre él, pero ya hay varios textos donde aparece. Si, también es mi muso y uno de mis imborrables eternos. ¿Cómo no amarte si has sido luz cuando ha habido oscuridad? 

Y claro, mi regalo de Dios en la tierra, sentado a mi lado: Alan. Mi motor para mantenerme en pie cuando todo se derrumba, mi guerrero de luz lleno de amor y ternura, con una comprensión no propia de sus cinco años.

A ustedes, mis ángeles disfrazados, mi agradecimiento y amor infinitos.

Que se les multiplique al millón todas las cosas hermosas que han aportado a mi vida. Buenas lunas, lindos soles, dulces sueños y hermosos despertares, pero sobre todo, bendiciones y amor en cada uno de sus paso en éste hermoso planeta azul y en la maravillosa aventura llamada: vida.