domingo, 2 de junio de 2013

Magia.

Mi bolígrafo será mi varita mágica, los rayos que de ella salgan serán en azul.

Voy a aparecer situaciones a tu paso para que pinten sonrisas en tu boca que coloreen tu día y las mantengan ahí.

Voy a convertir las servilletas en aves para que alegren tu cielo y te animen con su canto.

El humo de los cigarros se volverá de colores y te hará volar un rato.

Los papeles, al tocarlos se transformarán en mariposas amarillas y saldrán a mi encuentro.

Todo cambiará de forma conforme vayas caminando y sólo algunas cosas serán como antes, las otras permanecerán hechizadas por tiempo indefinido.

Si, cuando haga calor los árboles se moverán para darte sombra y sus ramas te ventilarán, el sol calentará tu corazón cuando se sienta solo y desolado o si duele, una espina pinchará tu dedo para distraer ese dolor.

Si quieres llorar y no quieres que te vean, lloverá y podrás ocultarte detrás de las gotas que se llevarán tus problemas. Apareceré estrellas para que pinten tu noche y lunas cada tanto para que lo iluminen.

Tienes razón, eso no lo puedo hacer yo, pero pasará, lo sé.

Cuando tu tinta escriba, volarán pájaros azules, si la inspiración te falta llegarán las hadas, apareceré girasoles, gerberas, canciones, letras, libros, palabras, miradas y sonrisas en desconocidos para que te hagan amenos y lindos los días.

Ensordeceré el ruido cotidiano para que no te moleste, te encapsularé en una burbuja de vez en cuando para aislarte cinco minutos del mundo, no sabrás la hora pero lo sentirás. 

Haré magia en tu piel para que cada ser humano, objeto o animal que te toque, su contacto se convierta en energía positiva que traduzcas en amor.

Y hablando de amor, déjame darle un soplo de magia tu necio corazón para que vibre y palpite de nuevo con emociones y sentimientos abiertos, para que te reflejes en otras miradas y que alguna te mire como yo.

Magia, para que en un suspiro me extrañes. Magia, para que en un café descubras que te hago falta. Magia, para que en alguna madrugada me sueñes. Magia, para que tu voz pronuncie mi nombre. Magia, para que en un bibidibabidibú me ames.