miércoles, 22 de mayo de 2013

Por que si.




Nada me enloquece más que saber que te pierdes en los reflejos rojizos de mi cabello, ver cuando naufragas en mi mirada y te ahogas en mi boca, sentir como navegas por mi cintura y la forma en que susurras mi nombre en mi oído, me desbarata cuando te cambia la voz y me dices “amor”. 

Lo que derrite definitivamente a la escarcha es tu risa y tus sonrisas, y saber que soy la causa que las provoca.

 Tal vez no lo sepas, pero hoy, todavía tengo tu sabor.